Un Sánchez miedoso materializa su desprecio y su boicot al Gran Premio de España en Madrid: Incuso, estúpidamente repudia un acto tan importante no enviando a ningún ministro

El Gran Premio de España de Fórmula 1 ha estrenado trazado en el circuito urbano de Madring, tras su habitual paso por el trazado de Montmeló.
Sin embargo, la cita automovilística ha dejado en evidencia una profunda fractura política: El Gobierno de Pedro Sánchez ha optado por el vacío absoluto y el silencio institucional ante un proyecto gestado y liderado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida.
Pese a disponer de invitaciones oficiales por estricto protocolo, ni el presidente Pedro Sánchez ni ningún representante de su gabinete hicieron acto de presencia durante el fin de semana.
El boicot fue total tanto en las sesiones de entrenamientos libres como en la clasificación y en la carrera principal. Esta postura contrasta de forma radical con el trato dispensado al Gran Premio de Cataluña el pasado mes de mayo, evento que sí contó con el respaldo explícito del Ejecutivo central mediante la presencia del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, junto al presidente de la Generalidad catalana Salvador Illa.
La ausencia del Gobierno en Madrid no estuvo exenta de especulaciones previas.
La presencia de la ministra de Deportes, Milagros Tolón, quedó descartada por agenda internacional, mientras que la participación de los ministros de la coalición procedentes de Sumar era inviable debido a la oposición frontal de Más Madrid a la celebración del evento.
Ante este escenario, en los días previos no se descartó la acudida del propio Pedro Sánchez para acompañar en el palco al Rey Felipe VI (quien acudió junto a la Princesa Leonor y la Infanta Sofía), un movimiento que habría alterado la jerarquía protocolaria en la entrega de trofeos en favor del presidente central frente a la mandataria autonómica.
Finalmente, Moncloa optó, estúpidamente, por el desdén.
O Sánchez tuvo miedo.
No se sabe.
Allí se estaba hablando de España.
Y últimamente no se sabe hasta dónde llega la españolidad de la izquierda española.
La estrategia de distanciamiento se extendió a la cobertura mediática, provocando duras críticas por parte de Isabel Díaz Ayuso hacia la televisión pública.
La presidenta autonómica denunció abiertamente que la radiotelevisión estatal fue utilizada para restar visibilidad e impacto a un hito deportivo y económico de trascendencia internacional para la capital y para el conjunto del país.
Avergüenza la cobertura que la televisión pública (TVE) está haciendo del Gran Premio de España de Fórmula 1.
Este canal está al servicio del Gobierno y está haciendo lo imposible por deslucir el éxito de este evento que es una oportunidad y un orgullo para todo el país y para…
— Isabel Díaz Ayuso (@IdiazAyuso) September 12, 2026





