Yo sí asistiré a la concentración en la Plaza Mayor para defender a Ceuta y a España contra la invasión ‘consentida’ de Marruecos: ¡Si el Estado ha fracasado, defendamos la Nación!

Estimado Capitán:
Yo no tengo dudas como puedan tener otros vecinos.
Ni tengo excusas de medio pelo.
Ni siquiera falsas banderas para echarles la culpa a otros justificando lo injustificable.
Lo de Ceuta es una invasión de Marruecos y yo no pienso quedarme en casa de brazos cruzados.
Yo sí asistiré a la concentración de hoy en la Plaza Mayor de Pozuelo para defender a Ceuta y, como consecuencia, defender a España.
Y es que, hoy, la Plaza Mayor de Pozuelo no puede ser un simplemente espacio de paso o de punto de encuentro habitual para tomar un café entre vecinos…
Hoy, tiene que convertirse en un clamor cívico que trascienda las fronteras de nuestro municipio.
Y yo, como vecino de Pozuelo, siento la obligación moral de acudir a la concentración convocada para las 20:00 horas, porque lo que está ocurriendo a cientos de kilómetros, en Ceuta, no es un conflicto ajeno ni una abstracción geopolítica lejana.
Es un ataque directo a la integridad territorial de nuestra nación, una invasión en toda regla que no admite más rodeos verbales ni miradas hacia otro lado.
Acudiré a la Plaza Mayor impulsado por la indignación ante la parálisis manifestada por el Gobierno de Sánchez. El Estado ha fracasado, defendamos la Nación.
Es otro Dos de Mayo, aunque sea Dos de Septiembre.
Es exasperante contemplar la incapacidad supina de nuestros gobernantes para defender con firmeza y sin complejos los límites de la patria.
Mientas las fronteras son pisoteadas y se desdibuja la soberanía, la respuesta oficial se disuelve en una retórica estéril y en una inacción diplomática que bordea la humillación.
Renunciar a llamar a las cosas por su nombre no es prudencia; es rendición. Y esa falta de determinación gubernamental nos sitúa a todos los ciudadanos en un escenario de desamparo que no podemos tolerar.
Pero mi presencia hoy responde también al rechazo frontal hacia lo que parece una marcha atrás imposible.
Asistimos perplejos a una tibia retirada gubernamental que amenaza con dar por definitivas las cesiones y con legitimar la política del hecho consumado por parte de Marruecos.
Pretender normalizar esta quiebra o asumir que Ceuta puede quedar a expensas de la presión extranjera es un error histórico insalvable.
No hay margen para el repliegue cuando lo que está en juego es la propia continuidad del Estado de derecho y la protección de nuestros compatriotas ceutíes. Y del resto de España.
Por todo ello, mi sitio hoy está en la calle, junto al resto de mis vecinos.
Salir a la Plaza Mayor de Pozuelo es enviar un mensaje nítido y firme:
Ceuta es España, hoy más que nunca, y el silencio no nos hará cómplices de esta deriva.
Hay que defender nuestra soberanía en la frontera sur porque es defender la convivencia, la dignidad y el futuro de cada rincón de nuestro país.
Juan Pozuelo






