Tejero organiza una Gala del Deporte fatua y rimbombante mientras que alquilar un campito de futbol-7 cuesta 60 euros la hora, para poder jugar medio a oscuras y sin poder ducharte

En el Gran Pozuelo de Alarcón no hay día sin circo. El Gobierno de Paloma Tejero es una tómbola de ocurrencias y chapuzas en la que siempre toca premio.
Esta vez, el número agraciado se llama “Gala del Deporte 2025”. Un espectáculo fatuo, rimbombante, vacío y propagandístico que costará a los vecinos 35.695 euros, IVA incluido.
Se aprobó en la Junta de Gobierno el 10 de septiembre pasado, colado con disimulo en “Otros Asuntos Urgentes”, no sé por olvido dentro del caos municipal o para que los vecinos (que son los que pagan la falla) no se enteren de entrada y lo hagan a tiro hecho. O las dos cosas.
Eso sí, transparencia cero, como siempre.
Es cualquier caso, escandaloso. Porque mientras Tejero y su concejal de Deportes Luis Magide (que nadie sabe muy bien de qué Área depende, manda güevos, o si va por libre como la Ratita Presumida), se preparan para ponerse la medalla, los campos deportivos de Pozuelo son una ruina. Literalmente. No lo digo yo. Lo dicen los usuarios que nos escriben.
Y eso que la alcaldesa Tejero, en su programa electoral, punto 97, decía:
“Acometeremos un plan integral de mejora y ampliación de las instalaciones deportivas existentes, para garantizar una oferta deportiva amplia y de la máxima calidad, con especial atención a las personas con discapacidad para que todos los espacios sean accesibles”.
Pero, tras dos años largos de Gobierno, y solo como ejemplos:
En el Polideportivo Carlos Ruiz, alquilar un campito para jugar a fútbol-7 cuesta 60 euros la hora. Y ojo, sin luz si te atreves a jugar de 9:30 a 10:30 porque una torreta va y viene como un semáforo averiado.
Y sin ducharte después porque cierran a las 10:45. Eso sí, pagas como si estuvieras en la Champions League.
Si la portería se rompe, como pasó en el Carlos Sainz, pueden pasar tres meses para que aparezca otra. Y cuando llega, resulta que es de segunda mano. Chapuza sobre chapuza.
Y el gran orgullo de Pozuelo, el Polideportivo Valle de las Cañas, ya solo es una sombra de lo que fue. El llamado “Campo Sede”, donde debería respirarse deporte de calidad, está impracticable. Cada partido es una lotería de lesiones.
Pero a Tejero y a Magide todo eso les da igual. Lo importante es la foto sonriente en la Gala del Deporte para publicar en la revista personal “Vive Pozuelo” el aplauso enlatado de la corte. Porque aquí, en el “gran Pozuelo de Alarcón”, el deporte real se arruina mientras el dinero público se quema en propaganda.
Un gobierno que deja a los vecinos sin instalaciones dignas y que encima les cobra a precio de oro por jugar en un campo destartalado no tiene derecho a presumir de deporte.
Y eso que, en este tiempo, hay más deportistas que nunca.
Siempre fue una de las patas en las que se sostuvo la calidad de vida de esta ciudad y ahora esa pata está rota.
Manolo Pérez






Al Valle de las Cañas, con que pasase un jardinero por allí para ir quitando hierbajos, ya ganaría mucho.
Muchas gracias por su participación. Saludos