El tren accidentado de Renfe cruzó Madrid descontrolado y sin maquinista: Recorrió cuatro kilómetros, desde Chamartín hasta el jardín Botánico, a más de 100 kilómetros por hora

El tren accidentado en el túnel que une la estación de Atocha con Chamartín había sufrido días atrás una avería y estaba siendo remolcado para su reparación por otro tren cuando sucedió el incidente.
Su transporte se realizó desde la base de mantenimiento de Renfe en La Sagra (Toledo).
Al transitar muy cerca de la estación de Chamartín, zona de tránsito a los talleres sitos en el barrio de Fuencarral, el convoy formado por el tren remolcador y el remolcado trataron de subir por una vía que, según fuentes consultadas por Voxpópuli, tiene una fuerte inclinación que en algunos puntos alcanza el 30%.
Ante la imposibilidad de ascender, regresaron por la vía para volver a intentarlo, pero en ese segundo intento el tren remolcador sufre un fallo en uno de sus cuatro motores. El incidente se produjo concretamente en el túnel que une la estación de Atocha con la de Chamartín, y que los profesionales ferroviarios llaman coloquialmente ‘Chato’.
Se desconocen exactamente cuáles fueron las acciones llevadas a cabo por los técnicos de mantenimiento que iban junto al maquinista, pero como resultado de las mismas se produjo el corte de ambos trenes. El tren remolcador y el remolcado se desacoplan y el último comienza a descender sin control hacia Atocha hasta que descarrila cuatro kilómetros después, tal y como ha podido saber en exclusiva este diario.
El convoy cruzó gran parte del corazón subterráneo de la ciudad de Madrid.
El accidente se produjo cerca de la estación de Atocha, en una curva en la que la señalización indica que debe ser tomada a 45 kilómetros por hora, pero las fuentes consultadas por este diario aseguran que el tren, sin control, se habría aproximado a entre 90 o 100 kilómetros por hora con suma facilidad, lo que finalmente tuvo como consecuencia el descarrilamiento.
“El tren averiado recorrió descontrolado unos cuatro kilómetros de distancia, sin maquinista. Es un milagro que no haya pasado nada más grave”, explican las fuentes consultadas por este diario. Dos mecánicos se encontraban en el interior del tren siniestrado resultaron ilesos.






