Ayuso supedita a un orden del día su visita a Moncloa tras tres años de vacío de Sánchez: La esperada cita se producirá en la tercera semana de octubre, 1.180 días después de la última

Desde que Isabel Díaz Ayuso accedió a la presidencia de la Comunidad de Madrid, solo ha acudido dos veces a Moncloa para reunirse con Pedro Sánchez.
La primera, el 21 de septiembre de 2020, hace ya más de cuatro años, en aquel recordado encuentro que estuvo marcado por la pandemia sanitaria del Covid y la estampa de 24 banderas (12 de España y 12 de Madrid) engalanando la foto.
La segunda y última cita se produjo en 2021, tras ganar la líder madrileña las elecciones del 4 de mayo, rozando la mayoría absoluta y evitando la moción de censura que estaban preparando desde la oposición, en línea con las que ya se habían producido en otras regiones.
De aquel encuentro han pasado 1.182 días, una cifra que evidencia la Guerra Fría que existe entre ambas administraciones. El distanciamiento económico, ideológico y social entre el Gobierno central y regional ha llenado de momentos la política nacional en los últimos años.
Según ha podido saber el diario Vozpópuli, las estimaciones que hacen desde el Gobierno de Ayuso es que reciban la citación para la semana que viene, principios de la siguiente, fijando una fecha que será, con bastante certeza, a finales de la tercera semana de octubre, sobre el viernes 18. Si todo va por el camino correcto, esta reunión bilateral entre Isabel Díaz Ayuso y Pedro Sánchez será la tercera en cinco años de mandato de la madrileña.
Entremedias ha habido una guerra fiscal, envites del delegado del Gobierno, actos de Sánchez en el instituto Cervantes atacando a Madrid, filtración de datos personales de la pareja de la presidenta por parte del Ministerio de Hacienda, una crisis migratoria, problemas con Cercanías y un sinfín de descalificativos entre ambas partes.
El viraje de la política madrileña al ámbito nacional es evidente, y esta batalla económica e ideológica no hace más que agrandarse con el paso de los meses. Ayuso y Sánchez son, y seguirán siendo, enemigos íntimos.
(Gentileza de Vozpuli-Iván Libreros)





