“Cuchillo y Espada” (de Rafael de León y Juan Solano), uno de los grandes temas desconocidos de los inicios de Rocío Jurado, cuando era auténtica y quería comerse al mundo
Siguiendo con la música que escucho en estos momentos (en este especial playlist, que se dice ahora) está Rocío Jurado. Pero la Rocío Jurado de sus inicios. La mujer que se quería comer al mundo.
Si he de ser sincero, aquella Rocío Jurado es la que me gusta de verdad… No me gusta demasiado la Rocío de después. No me acaba de gustar la Jurado estrella que no sabía muy bien qué quería cantar salvo demostrar constantemente que era la mejor haciendo demostración de su poderosa voz. En el fondo ella ansiaba convertirse en la ”Mina” española. En la mejor cantante de Europa.
A mi modo de entender la canción popular española, que era su fuerte, se equivocaba.
Me gusta la Rocío Jurado auténtica. La que moría en cada tema. La que llegó a desafiar a una Conchita Piquer, ya mayor (en su propia casa de Gran vía), en una audición insólita al piano del maestro Posada que era quien, cada tarde, acompañaba a la más importante cantante de la canción popular española para mantener su voz, aquella que perdió en Isla Cristina.
Cómo sería aquella audición de Rocío que la Piquer la echó de casa por atreverse a cantar “Ojos Verdes” o “Tatuaje”, cambiando la letra (como a Rocío Jurado le gustaba), con la famosa frase: “¡Niña, tú lo que tienes es mucha cara!”
Con el tiempo, la Jurado le contestó, cuando sentía estar por encima de Conchita Piquer, autodefiniéndose como “Yo soy más larga”, que en el leguaje de la copla quería decir que ella era la mejor…
Pero no fue la mejor cantante de copla desde luego, ya que tenía demasiada voz y eso lastraba su interpretación. Tener mucha voz no es importante en la copla. Quizás fue una de las mejores cantantes de canción española o de canción andaluza, pero no de copla.
El tema que traigo aquí es de Rafael de León y del maestro Juan Solano… Se llama “Cuchillo y Espada”, y en él Rocío hace un recitado a lo Lola Flores como introducción…
La letra es brutal sobre un una noche de amor desesperada, muy al estilo de la poesía de Rafael de León, y la música es un clásico del maestro Solano…
(Fíjense cómo Rocío, vestida casi con una mortaja, aguanta los primeros planos…)






