¿Por qué Tejero no está comprando libros para las Bibliotecas municipales con 207 millones de presupuesto y tampoco está invitando a los vecinos a donar sus colecciones privadas?

Nos lo ha contado un lector y le creemos. Entre tanta fiesta, a la alcaldesa de Pozuelo se le están olvidando cosas importantes. Tan importantes como, por ejemplo, comprar libros para las bibliotecas municipales. Llevamos todo 2026 sin comprar un solo libro. Todo el dinero se gasta en fiestas, paellas y caramelos.
La Cultura, como tantas veces hemos dicho, está olvidada en Pozuelo.
Y, oiga, con 207 millones de euros de presupuesto, cabría pensar que el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón podría permitirse algo tan “extravagante” como comprar libros para sus bibliotecas. Digo yo. Pero no. Parece que no hay dinero para eso. O, mejor dicho, yo creo que no hay interés. Que se les ha pasado con tanta fiesta…
El problema no es económico. Es político. Es una cuestión de concepto político. De visión. De prioridades.
La alcaldesa Paloma Tejero gobierna una de las ciudades con mayor renta per cápita de España, pero la cultura escrita sigue ocupando un lugar marginal en su proyecto político. Eso sí, cada año monta una feria del libro “turronera”, manifiestamente mejorable y sin ninguna singularidad. Nos llega hecha, hace su mini feria y se va. Insisto, como los viejos turroneros.
Aquí se venden obras, se anuncian reformas, se presentan planes urbanísticos y se suceden las fotografías institucionales. Todo muy vistoso. Todo muy aparente. Pero los libros siguen esperando.
Da la sensación de que en Pozuelo la cultura solo interesa cuando viene empaquetada desde fuera, cuando alguien la organiza o la trae hecha y permite hacerse una foto delante.
Y esta situación exige reflexión para salvar el problema…
La hemos expuesto muchas veces…
La solución es fácil y barata…
Y es que resulta especialmente llamativo que Pozuelo sea, probablemente, una de las ciudades de la Comunidad de Madrid donde más bibliotecas privadas existen dentro de los hogares.
Aquí hay miles y miles de libros acumulados durante décadas por profesionales, profesores, abogados, médicos, ingenieros y lectores empedernidos que, conforme pasan los años, se enfrentan a una pregunta inevitable: ¿qué hacer con ellos?
Es un patrimonio cultural gigantesco. Un tesoro que muchas familias desearían conservar, pero que en numerosas ocasiones acaba dispersándose, almacenándose o incluso desapareciendo por falta de alternativas.
¿Ha pensado alguna vez la alcaldesa en ello?
En municipios de nuestro entorno ya existen iniciativas para recoger, catalogar y aprovechar donaciones bibliográficas particulares. En Boadilla del Monte, por ejemplo, ya llevan años haciéndolo.
Es una política inteligente. Barata. Útil.
Porque el coste es mínimo. Apenas el transporte y la clasificación. A cambio, las bibliotecas municipales mejorarían sus fondos, podrían crearse nuevas colecciones temáticas, reforzarse bibliotecas escolares o incluso colaborar con colegios públicos, concertados y, por qué no, privados.
Hay verdaderas joyas esperando que alguien se haga cargo de ellas…
Pero para eso hace falta tener sensibilidad cultural. Hace falta comprender que una ciudad no solo se construye con hormigón, adoquines y maquinaria. También se construye con memoria, conocimiento y libros.
¿Por qué no dedica la alcaldesa una pequeña parte de su tiempo a impulsar algo así?
¿Por qué no lidera un gran proyecto de recuperación del patrimonio bibliográfico privado de Pozuelo?
Quizá porque está demasiado ocupada saltando de acto en acto y de fiesta en fiesta.
Quizá porque construir se ve más que leer.
O quizás porque no sabe cómo abordarlo…
Y, sin embargo, dentro de cien años nadie recordará una fotografía institucional.
Pero un libro seguirá en una vieja colección municipal esperando a que alguien lo abra.
Pozuelo tiene una oportunidad que muy pocos municipios poseen. Aquí hay una población, insisto, con un enorme capital cultural acumulado en bibliotecas privadas. Hay miles de volúmenes repartidos por viviendas cuyos propietarios, tarde o temprano, tendrán que decidir qué hacer con ellos.
Convertir ese patrimonio disperso en patrimonio colectivo municipal sería, repito y no me cansaré de repetir, una iniciativa inteligente, económica y con una enorme carga simbólica.
¿Cómo es posible que una ciudad con algunos de los vecinos más formados y lectores de España no tenga un plan municipal para rescatar y preservar sus bibliotecas particulares?
Quizás porque no sabe qué tipo de ciudad gobiernan…
O lo que es peor, son también turroneras: vienen, cobran y se van…
Juan Manuel Sánchez







Boadilla en cuanto a gestión, nos lleva “mojando la oreja”, 10 años tranquilamente. Aquí vivimos de ser la “ciudad más rica de España”, pero a la hora de la verdad, como diría el castizo, na de na. Donación de libros, eso que es??? Es cierto que muchas veces esas donaciones, esconden la gran forma de deshacerse de “trastos” y por eso las bibliotecas no las quieren, pero efectivamente, entre esos libros hay maravillas de la ingeniería, de la medicina, etc… que bien podrían ser aprovechados por los usuarios y estudiantes de Pozuelo, si alguien tuviera a bien aceptarlos.
Muchas gracias por su participación. Saludos