La Memoria 2025 de la Policía Municipal del Gran Pozuelo de Alarcón o el expediente X de la alcaldesa Tejero que no encuentran ni Téllez ni Navas, que son los que ahora parten el bacalao

Lo que no pase en el Gran Pozuelo de Alarcón no pasa en ningún sitio…
En febrero, la alcaldesa de esta ciudad Paloma Tejero decidió asumir personalmente la dirección y coordinación de la Policía Municipal, Protección Civil y Emergencias.
La medida se vendió como una apuesta por la eficacia, la coordinación y la mejora de la seguridad. Nada menos que la propia alcaldesa al mando de uno de los servicios más importantes del Ayuntamiento. Era una buena idea si la alcaldesa le dedicará media hora al día… Pero la señora Tejero es cigarra… Y le gusta el cante y la fista…
El caso es que estamos en junio. Y la Memoria 2025 de la Policía Municipal sigue desaparecida.
No es una exageración. Es un hecho.
En marzo, por seguir con la cronología de este Expediente X, preguntamos dónde estaba dicha Memoria. Nos contestaron lo de siempre, absolutamente nada. Entonces descubrimos que la prioridad parecía ser formar agentes para manejar unos drones adquiridos el año anterior. Muy moderno todo. Muy tecnológico. Muy siglo XXI. Pero la Memoria seguía sin aparecer.
Llegó abril. Y volvimos a preguntar.
Tampoco hubo respuesta.
Mientras tanto, el Gobierno seguía anunciando vehículos nuevos, inversiones en seguridad, planes de modernización y fotografías institucionales en cantidad industrial. Coches nuevos. Motos nuevas. Furgones nuevos. Todo muy brillante. Todo muy reluciente.
Pero la Memoria seguía desaparecida.
Llegó mayo. Y volvimos a preguntar.
Porque alguien tenía que hacerlo ya que no lo pregunta ni la Oposición… Y mira que preguntan por escrito en los Plenos…
Y el caso es resulta difícil comprender que una administración capaz de gestionar presupuestos millonarios (este año 207), comprar vehículos, reorganizar concejalías y anunciar nuevas inversiones no sea capaz de publicar un documento que tradicionalmente debería estar disponible en el mes de enero.
Y ahora hemos llegado a junio.
Cuatro meses después de que Tejero asumiera personalmente el control político de la Policía Municipal.
Tres meses después de la primera pregunta pública.
Dos meses después de la segunda.
Un mes después de la tercera.
Y seguimos igual.
La situación empieza a tener algo de entrañable porque ya no es responsable siquiera de inenarrable Antolínez.
La Memoria 2025 ya no es únicamente un problema policial o técnico; es un problema político de la alcaldesa. Cuanto más tiempo pase sin publicarse, más evidente resulta esa contradicción entre el discurso de la transparencia y la realidad de los hechos.
Uno imagina a la Memoria 2025 escondida en algún cajón municipal, protegida por un dispositivo de seguridad digno de los secretos nucleares. O quizá, por qué no, está siendo revisada por Téllez (Coordinador General) y Navas (Director de Gabinete de alcaldía), que son ahora los que parten el bacalao en el Ayuntamiento… No les ha dado tiempo a los hombres…
Porque otra explicación resulta difícil de explicar.
Si los datos son excelentes, ¿por qué no publicarlos?
Si la gestión ha sido tan eficaz como se proclama, ¿por qué retrasar su difusión?
Y si existen problemas, ¿no sería precisamente la transparencia la mejor forma de afrontarlos?
La alcaldesa quiso ser la máxima responsable política de la seguridad municipal.
Magnífico.
Pero la responsabilidad tiene una costumbre muy molesta. Viene acompañada de la obligación de rendir cuentas.
Y las cuentas no se rinden con fotografías, vídeos de drones o presentaciones de vehículos.
Se rinden con documentos.
Junio ya está aquí, alcaldesa.
La pregunta sigue siendo exactamente la misma que en marzo:
¿Dónde está la Memoria 2025 de la Policía Municipal de Pozuelo?
Porque empieza a parecer que en este Ayuntamiento es más fácil encontrar un dron volando que una memoria publicada.
Manolo Pérez





