Tejero no está a la altura de lo que representa: Ni lo estuvo en la muerte de Ángel Hernández ni lo está en la toma de posesión de Luis Suñer al despreciar a dos representantes de vecinos

La política municipal es política de cercanía. Es la institución más próxima a los ciudadanos y eso no debe olvidarse nunca por muchas mayorías absolutas que tenga su Gobierno.
Importa más talla humana y política de un gobernante que sus grandes fastos y anuncios de medidas estrambóticas…
En los ayuntamientos cuenta más la talla humana y política del líder, que aparece en los pequeños gestos que la altanería.
Es muy importante la forma de tratar a quienes piensan distinto y en la capacidad de reconocer la dignidad institucional de todos los representantes públicos, incluso de aquellos con los que mantiene profundas discrepancias ideológicas.
O eso creía yo. Porque en el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón no parece que sea así… Aquí la alcaldesa Paloma Tejero no deja de sorprendernos y de suspender como alcaldesa y como persona.
No es ningún secreto dentro de la Corporación que las relaciones internas en el Grupo Municipal Popular distan mucho de ser idílicas. Son numerosas las voces que, en privado, describen un estilo político frío, distante y excesivamente rígido por parte de la alcaldesa hacia muchos de sus propios concejales… Algo increíble…
Pero de eso a tener una falta de sensibilidad institucional como la que tiene Tejero hay mucha diferencia… Y la hemos comprobado en dos hechos recientes muy significativos… Y, curiosamente, con dos concejales no adscritos a los que ha despachado por la vía rápida…
La primera vez fue especialmente evidente tras el fallecimiento del concejal no adscrito Ángel Hernández.
Hernández, elegido democráticamente por los vecinos en las elecciones municipales, terminó abandonando VOX en medio de las turbulencias internas que atraviesa ese partido en Pozuelo y pasó a ser concejal no adscrito.
Más allá de las diferencias ideológicas o personales, seguía siendo un representante legítimo de los ciudadanos y miembro de pleno derecho de la corporación municipal.
Sin embargo, la reacción institucional de Tejero ante su muerte dejó mucho que desear. Resultó sorprendentemente pobre. Apenas un escueto mensaje en redes sociales y ningún homenaje en la web municipal, ninguna nota institucional sentida, ninguna muestra visible de reconocimiento a quien había formado parte del Pleno y representaba a muchos vecinos…
Lamentamos profundamente el fallecimiento hoy de Ángel Hernández Pando, concejal de este Ayuntamiento desde 2019, tras una larga enfermedad.
Un abrazo a su familia y amigos y gracias por su dedicación a este consistorio. DEP pic.twitter.com/nK3iD8NKYa
— Ayto Pozuelo de Alarcón (@ayto_pozuelo) March 30, 2026
Aquella actitud ya dejó una amarga sensación entre esos vecinos que le votaron y algunos miembros de la propia corporación.
Pero ahora, por segunda vez, la historia parece repetirse con la incorporación de Luis Suñer como nuevo concejal no adscrito, sustituyendo a Hernández.
También procedente de VOX y también apartado de la disciplina del partido por sus conflictos internos, Suñer representa igualmente a miles de vecinos que depositaron su confianza en aquella candidatura de 2023. Y, de nuevo, Tejero ha reaccionado con una frialdad difícil de comprender, limitándose prácticamente a una mínima referencia en redes sociales, siendo como es, insisto y guste o no, un representante de los ciudadanos.
Luis Suñer ha tomado posesión hoy como concejal no adscrito en sustitución del fallecido Ángel Hernández. La composición del Pleno Municipal se mantiene igual:
PP 17
PSOE 3
No Adscritos 3
Más Madrid 1
Vox 1Enhorabuena y bienvenido, Luis. pic.twitter.com/oMFbhA8jRD
— Ayto Pozuelo de Alarcón (@ayto_pozuelo) May 21, 2026
No se trata de compartir ideas políticas ni de establecer afinidades personales. No. Se trata de entender qué significa representar institucionalmente a un municipio.
Y una alcaldesa cualquiera (y más aún quien gobierna con una amplísima mayoría absoluta de 17 concejales sobre 25) debe ser capaz de situarse por encima de las disputas partidistas y reconocer la legitimidad democrática de todos los miembros de la corporación y obrar en consecuencia…
Porque la grandeza política no se demuestra únicamente en los discursos o en las campañas de imagen. También aparece en los gestos sencillos como puede ser en un homenaje digno o unas palabras humanas escritas en la web municipal o en la revista Vive Pozuelo, como muestra de respeto hacia quien ha compartido la responsabilidad de representar a los vecinos, como fue en el caso de Ángel Hernández o lo es ahora en el caso de Luis Suñer.
Los vecinos que los votaron bien merecen unas palabras de despedida o de acogida de la alcaldesa, que se supone, es de todos.
Y en esos detalles, precisamente en esos detalles aparentemente menores, es donde Paloma Tejero está demostrando una preocupante falta de altura institucional y de categoría humana.
Es así.
Asumámoslo.
Tejero carece de condición política y humana para estar a la altura que una ciudad cualquiera pero, especialmente esta que tanto lo necesita…
El desapego y la falta de tacto en la esfera pública generan un fuerte rechazo ciudadano, incluso, en esta sociedad tan enfrentada como la que vivimos…
Esta desconexión de Tejero con la realidad municipal suele manifestarse en debates polarizados (VOX es ahora el enemigo a batir cuando en Pozuelo apenas es testimonial) o en decisiones pequeñas que desprecian el más mínimo sentido de cercanía con los vecinos y sus representantes…
Esta señora no tiene madera de alcaldesa…
No sé si de otra cosa.
Juan Manuel Sánchez






