Pozuelo Prestigio: El Rey Felipe VI vuelve a visitar la base militar de Retamares (sede del Mando Conjunto del Ciberespacio) pero el Gobierno de Tejero sigue mirando a otro lado

Su Majestad el Rey Felipe VI visitó ayer jueves la base militar de Retamares de Pozuelo. Pozuelo Prestigio a tope. Una nueva confirmación de que esta ciudad es mucho más que la más rica de España. En un mundo donde las guerras ya no solo se libran en las trincheras sino en los circuitos del ciberespacio, el Gran Pozuelo de Alarcón es la sede en Retamares, entre otros, del Mando Conjunto del Ciberespacio, una unidad vital para la supervivencia del Estado y la estabilidad de nuestra economía.
Durante la jornada, el monarca conoció de primera mano el funcionamiento de este organismo especializado en la defensa digital y en la prevención de amenazas vinculadas a la ciberdelincuencia y a los ataques informáticos.
El Mando Conjunto del Ciberespacio es la unidad que trabaja en la protección de infraestructuras críticas y sistemas estratégicos, desempeñando un papel esencial en la seguridad nacional en un contexto marcado por el aumento de las amenazas en el entorno digital.
Felipe VI pudo conocer las capacidades tecnológicas y operativas del mando, así como el trabajo de los equipos encargados de vigilar y responder ante posibles incidentes cibernéticos.
Pero, ¿sabe el Gobierno de este Gran Pozuelo de Alarcón el significado político y social que esta base militar representa?
Creo que no.
No saben nada.
Solo vive del cortoplacismo.
De la política facilona…
Señoras forasteras, la base de Retamares es una de nuestras mayores fortalezas. Y eso, aunque no lo crean, es muy importante si les interesase de verdad transformar la ciudad.
Lo hemos dicho muchas veces.
Esta ciudad necesita, entre otras muchas cosas para que sus vecinos adquieran conciencia de pertenencia a ella, una base para acabar con los Mil Pozuelo y una integración del Ejército en el tejido social le aportaría un valor incalculable.
Imaginemos programas educativos en nuestros colegios donde los niños aprendan valores de disciplina y servicio, o talleres de ciberdefensa impartidos por los mejores expertos de la EMCO.
O aprender historia militar. Esa cultura del esfuerzo y el compañerismo que son valores inherentes al Ejército Español.
Y estoy hablando de relaciones sociales. Nada más. Sin ánimo de entrar en otras disquisiciones.
Pero esa simple relación llevaría consigo propuestas de juras de bandera colectivas, festivales de música o eventos culturales de todo tipo en el Espacio MIRA.
Y potenciarían el conocimiento de la Historia de España que tanto éxito está teniendo.
Además, esta simbiosis no solo acercaría el Ejercito a la sociedad, sino que dotaría a Pozuelo de una identidad institucional robusta, alejándola de esa maligna fama, insisto, de “ciudad de los ricos” y reafirmándola como una ciudad estratégica y vanguardista.
La oportunidad política es única, pero requiere una visión que vaya más allá de montar una fiesta con paella, una cutre y falsa romería del Rocío o cualquier otra chuminada para salir del paso.
Pozuelo de Alarcón necesita una relación estrecha, frecuente y saludable con nuestras Fuerzas Armadas.
Retamares está aquí, en Pozuelo. Y es un privilegio. Solo falta que quienes nos gobiernan, esa “tropa” más preocupada por quedar bien en el PP de Madrid que por el municipio, se den cuenta de lo que eso significa. Lleva tiempo pero es futuro.
Pero mucho nos tememos que, una vez más, en El Correo de Pozuelo estemos predicando en el desierto.
O ante gente que solo está de paso y que le entrará por un oído y le saldrá por el otro…
Juan Manuel Sánchez






