Pasen y vean la poca vergüenza política de la JGL ocultando a los vecinos, en plan Juan Palomo (yo me lo guiso y yo me lo como), la liquidación del Presupuesto 2025 de 175 m.

La Junta de Gobierno (JGL) del Gran Pozuelo de Alarcón, que preside la alcaldesa Paloma Tejero, es como una tómbola de una feria de un pueblo pequeño de la España Profunda. Al final, cuando juegas, solo te puede tocar la Muñeca Chochona, el Perrito Piloto o el barreño de plástico irrompible de 30 litros. Y se puede elegir color, oiga…
Pero esta vez el boleto estaba en blanco…
Esta JGL tiene menos vergüenza que un gato en una matanza.
Aunque no sé de qué me quejo si ya llevan casi tres años haciendo lo que le da la gana. En el Ayuntamiento de esta supuesta gran ciudad pasan cosas que ni el más veterano cronista de mesa camilla se atrevería a inventar.
Y es que, cuando uno cree haberlo visto todo, llega la esperada Acta de la Junta de Gobierno Local del 25 de febrero de 2026 para conocer la Liquidación del Presupuesto 2025, le dan una vuelta más al tornillo a la oscuridad…

Se aprobó, sí, (en votación ordinaria y por unanimidad) la dichosa Liquidación del Presupuesto de 2025. Negro sobre blanco. Con informes del Órgano de Contabilidad (Nº 22/2026) y de la Intervención General (Nº 168 y 169/2026, y sus correspondientes “bis”). Todo muy pulcro, muy administrativo, muy reglamentario.
Y, sin embargo, aquí seguimos, silbando porque continuamos sin conocer el resultado.
Bajo la batuta de la alcaldesa Paloma Tejero, el Gobierno municipal ha hecho algo digno de estudio en las academias de ilusionismo contable: Aprobar la liquidación pero no enseñarla.
Ven este conejo, pues ya no lo ven…
La pregunta, tal y como hicimos hace unos días, es sencilla, casi infantil:
¿Qué pasó con los 175 millones de euros del presupuesto de 2025? ¿Cuándo se dará a conocer?
Porque en la calle, insistimos, no se perciben 175 millones por ningún lado. No hay una revolución en los barrios, ni una cascada de nuevas infraestructuras, ni servicios municipales reforzados hasta el asombro. Más bien al contrario: demasiados proyectos prometidos se han quedado en el limbo de las buenas intenciones.
¿O es esa la jugada que buscan?
Que se apruebe la liquidación para usar el superávit que ha habido como consecuencia de la no inversión y usarlo (a través del Remanente de Tesorería) para engordar el presupuesto 2026 que necesita la alcaldesa para cumplir sus sueños faraónicos…
Con un par…
Modo Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como.
Sin que se entere el populacho… A la morralla ni agua…
Ellas son las elegidas para la gloria y los vecinos solo son siervos de la gleba que las mantienen con sus impuestos.
Bastante tienen con agradecernos que hayamos venido a gobernarlos.
Y, además, ¿para qué quieren saber el resultado de la Liquidación?
¿A ver, para qué?
¿Para el cuchicheo?
No. Esta JGL no tiene vergüenza política ninguna.
Menos que un conejo de ARPO, dice un amigo mío.
Porque, casualmente, tras esta jugada torticera se impone el sentido común. Y ese remanente resulta imprescindible para alimentar el presupuesto de 2026, que escala hasta los 207 millones de euros tras un suplemento de crédito de 31,5 millones aprobado ayer como asunto urgente.
Desprecian tanto a los vecinos que piensan que todo les da igual mientras ELLAS juegan con sus dineros.
La alcaldesa necesita disponer “legalmente” de ese resultado para sostener el ambicioso y, para algunos, temerario salto presupuestario de 2026, con proyectos de alto voltaje como el Palacio de Congresos y el hotel asociado, que nadie quiere.
¿Cuándo conoceremos oficialmente la liquidación de 2025?
¿Por qué no se ha publicado ya si está aprobada y respaldada por informes técnicos y de Intervención General?
Si los números desmienten cualquier sospecha, bastaría con hacerlos públicos y cerrar el debate. Rectificaríamos encantados. Pero el silencio alimenta la duda. Y la duda, en política municipal, es como el olor a patata podrida, cuesta mucho que desaparezca.
Nunca pensé que habría en Pozuelo tanta miseria política relacionada con la transparencia.
El Capitán Possuelo






