Consideraciones sobre el servicio público que debe ejercer la Policía Municipal de Pozuelo frente a la estupidez de sus mandos que piensan que esta ciudad es Sao Paulo con sus favelas

Estimado Capitán:
Me ha sorprendido gratamente leer en El Correo de Pozuelo un pequeño artículo sobre el servicio público que ejercía aquella policía municipal que tanto añoramos ahora y que se preocupaba de lo que pasaba en las calle de esta villa.
Y le escribo para contrastar aquella forma de trabajar con la de ahora, tras ver un post en la red social X en la que un agente nos muestra el funcionamiento de una pistola táser en plan Hombre de Harrelson o peor, como si Pozuelo fuese Sao Paulo con sus peligrosas favelas…
Y es que, a diferencia del imaginario colectivo y como recuerdan en su periódico, la policía municipal no es un cuerpo de persecución delincuencial, sino un servicio de proximidad cuyo fin es garantizar la convivencia vecinal y el bienestar local.
Así lo establece el artículo 53 de la Ley Orgánica 2/1986, que le encomienda tareas como la vigilancia de edificios públicos, la ordenación del tráfico urbano, la instrucción de atestados por accidentes de circulación y el control del cumplimiento de las ordenanzas municipales.
Entre esas responsabilidades se incluye, por supuesto, la comprobación del estado de vías y mobiliario urbano.
Los agentes actúan como los “ojos” del Ayuntamiento en la calle, detectando baches, señales caídas o bancos rotos que puedan suponer un peligro para peatones y conductores.
Si, pese a esa obligación legal, la policía municipal de Pozuelo no lo hace, el problema deja de ser un descuido menor.
Estamos ante una cadena de negligencia que arranca en agentes que eluden su deber de vigilancia, continúa con mandos ineptos que no supervisan ni corrigen, y culmina en una clase política (asesores, directivos digitales y cargos electos) demasiado ocupada en sus propias agendas político-personales como para preocuparse por el estado de las calles.
Lo que significa, una profunda deslealtad hacia el vecino que, con sus impuestos, paga muy bien por un servicio que no recibe.
Y mientras no recibe ese servicio público, ese vecino (yo por ejemplo) me encuentro con esta payasada en la que un agente nos muestra como usa de una manera chulesca una pistola táser que difícilmente usará en Pozuelo de Alarcón ya que, aparte de ser una ciudad pacífica, existe una Comisaría de Policía Nacional que también patrulla las calles y tiene ese encargo precisamente…
Pasen y vean la estupidez de este agente con pinta de no haber detenido a nadie en su vida ufanándose de usar la pistolita…
Así son las pistolas taser de la Policía Municipal y así se entrenan nuestros agentes con una herramienta tan moderna y eficaz para seguir mejorando y garantizando la seguridad en nuestra ciudad. pic.twitter.com/iyObhhQRK1
— Policía Municipal de Pozuelo de Alarcón (@PMdePozuelo) February 18, 2026
Que se dejen de pistolas táser y de drones y estupideces y salgan a la calle a cumplir con su obligación de servicio público al vecino que para eso bien-pagamos.
Gracias por tratar estos temas que nos interesan de verdad…
Teniente Alarcón






