La Policía Nacional detiene a cinco ‘trinitarios’ por acuchillar a un menor en Ciudad Lineal: La víctima no pertenecía a ningún grupo de pandilleros y se encontraba con la calle con un amigo

La Policía Nacional ha detenido a cinco miembros de la banda latina de los Trinitarios (del ‘coro’ o grupo territorial de Usera), una de las dos más activas en Madrid, por el ataque salvaje a un menor en Ciudad Lineal el 25 de octubre de 2024, según cuenta ABC.
La víctima, que no pertenecía a ninguno de estos grupos, tenía entonces 16 años e iba acompañado de un amigo. Fue escogido al azar. Les preguntaron si pertenecía a otra organización criminal, lo negó y le arrebataron el móvil para meterse en sus redes sociales y comprobar si mentía. Habían salido de caza, lo que en el argot se conoce como una ‘caída’, una agresión para marcar territorio. Los arrestados por la Brigada Provincial de Información son tres individuos de nacionalidad española y dos de Perú, de entre 17 y 27 años.
Ocurrió en las inmediaciones del parque de Ascao y en el vecino barrio de La Elipa. Se trata de una zona del distrito en constante disputa entre los Dominican Don’t Play (DDP), el grupo dominante en la zona, y sus rivales más recalcitrantes, los Trinitarios.
El adolescente salía de su casa para verse con un amigo y se cruzó casualmente con los agresores, que iban encapuchados. Eran alrededor de media docena. La víctima recibió numerosos puñetazos y patadas y en el intento de huida cayó al suelo, donde comenzaron a propinarle machetazos que le produjeron lesiones graves en diferentes partes del cuerpo.
El primer aviso a la Policía Nacional y a la Municipal llegó a las 21.23 horas. Alertaba de una reyerta en la calle de Gutierre de Cetina, 87, con machetes, catanas y cuchillos jamoneros. Cuando se dirigían al lugar, los comisionaron en el parque de Ascao, cerca del número 32, porque en el interior había un joven apuñalado. Los agentes fueron rápidamente y prestaron los primeros auxilios al herido, que estaba siendo ayudado por un amigo en la llamada «zona de la fuente», según los datos recogidos aquel día por ABC.
La víctima sangraba abundantemente, estaba en posición decúbito supino, sin camiseta, con una gorra de los Chicago Bulls y con dos heridas: una en el bíceps derecho y la segunda en el costado del mismo lado, así como contusiones y arañazos en la espalda. Los funcionarios le taponaron las lesiones para evitar una pérdida masiva de sangre y, mientras estaba consciente, preguntaron al chico, dominicano de 22 años, por lo sucedido: «Ha sido un grupo de jóvenes latinos. Iban vestidos de negro, encapuchados, y uno tenía una gorra oscura con tonos naranjas». Agregó que le habían atacado con machetes, catanas y una navaja mariposa pequeña. Luego, huyeron por las calles cercanas, a la carrera.
Los agentes dieron batidas, en busca de los sospechosos. Tuvieron conocimiento de que antes, sobre las ocho de la tarde, se había producido otra reyerta en el Metro de García Noblejas (línea 7), muy cercano, en sentido Simancas. Hubo que cortar la línea porque estaban agrediéndose dos grupos en el andén, donde se localizó un cuchillo y también, por las cámaras, podía verse a un joven con la misma gorra que llevaba el después agredido. Los investigadores sospechan que ambos sucesos están conectados.
Un machete de 30 centímetros
Mientras buscaban a los pandilleros por Ascao, hallaron un machete con empuñadura roja y de 30 centímetros de largo, en la calle de Gutierre de Cetina con la de Achuri. Entonces, entró otro aviso: había un segundo apuñalado, a la altura de la calle de Gerardo Cordón, 51. Se trataba de un menor de 16 años, también dominicano. En el lugar, los policías se encontraron a un grupo de personas que auxiliaba a la víctima, quien sangraba por el abdomen, en el lado derecho de la pelvis, y por la pierna y el brazo izquierdos.
Los uniformados taponaron las heridas con un parche hemostático y también le aplicaron gasas, tras rajarle el pantalón vaquero, y ver otra cuchillada en la rodilla. Le mantuvieron consciente, pues comenzaba a presentar signos de hipotermia por la pérdida de sangre, así que le taparon con una manta térmica hasta que llegó el Samur. También apareció la madre de la víctima, muy nerviosa.
Un amigo explicó que se acababa de despedir de él cuando los pandilleros le agarraron y le metieron en el parque y comenzaron a golpearle con correas y a darle machetazos. Identificó a uno de los agresores como Nico, vestido de blanco y una altura de 1,60 metros. Otros testigos añadieron que iban encapuchados, de negro, con pañuelos en las caras, como los de Ascao.
Tras un año de investigación, el pasado 22 de octubre se procedió a la detención de cinco varones, cuatro mayores de edad y un menor, como presuntos responsables de los delitos de tentativa de homicidio, contra la intimidad, robo con violencia, tenencia ilícita de armas y pertenencia a organización criminal. Tres residen en Madrid, otro en Torrejón de Ardoz y el quinto en Azuqueca de Henares (Guadalajara). Los cuatro adultos han entrado en prisión y el menor tiene medidas cautelares.






