La Rebelión de la Generación Z: La juventud mexicana se levanta contra el Narcoestado que defiende la presidenta comunista Claudia Sheinbaum, según la red social X

Un rugido colectivo ha estallado, en las calles de México, contra el gobierno de la comunista Claudia Sheinbaum, a quien miles de manifestantes tildan de “narcopresidenta” por su presunta complicidad con los cárteles de la droga.
Durante este noviembre de 2025, una ola de protestas masivas, impulsadas principalmente por la Generación Z, ha sacudido la Ciudad de México y varias entidades del país, exigiendo justicia y el fin de lo que llaman “narcogobierno”.
Estas movilizaciones, convocadas a través de redes como X y TikTok, han culminado en enfrentamientos con la policía, derribo de vallas y pintadas gigantes que gritan “NARCOESTADO” frente al Palacio Nacional.
El detonante inmediato ha sido el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, a manos del crimen organizado, un hecho que ha encendido la furia popular.
En Uruapan, cientos de ciudadanos tomaron las calles al grito de “¡Fuera Claudia!”, marchando hacia el Palacio de Gobierno para repudiar la inacción del régimen.
En Morelia, manifestantes intentaron irrumpir en el edificio oficial, coreando “Si el pueblo no tiene paz, tampoco la tendrán los políticos”, mientras videos muestran choques con fuerzas estatales.
La indignación se extendió a Puebla, donde grupos hartos del “narcoestado” avanzaron hacia Casa Aguayo, confrontando a policías y exigiendo la renuncia de Sheinbaum.
En la capital, la protesta del 15 de noviembre fue histórica: miles de jóvenes, familias y madres buscadoras convergieron en el Zócalo, desplegando banderas piratas de One Piece como símbolo de resistencia contra la injusticia. (@altavozecu_)
Anticipando la marcha, activistas pintaron “NARCOESTADO” en la valla metálica erigida por el gobierno para blindar el Palacio, un muro que Sheinbaum adornó con flores y mariposas en un intento fallido de ocultar el mensaje (@laderechadiario)
Los manifestantes lo derribaron parcialmente, avanzando con consignas como “¡Narco gobierno!” y “¡Justicia por Carlos Manzo!”.
Videos capturan el caos: gas lacrimógeno, granaderos y hasta flashbangs desplegados contra la multitud, incluyendo niños y mujeres según @JPAFS
La represión no ha acallado las voces. Profesores en CDMX acusan directamente a Sheinbaum de ser “narco-presidenta”, demandando una intervención militar contra los cárteles.
En el Zócalo, la Generación Z, con banderas gigantes y carteles de “narcopolíticos identificados”, ha pintado el muro por tercera vez, desafiando las órdenes presidenciales.
Sheinbaum, por su parte, ha minimizado las marchas, alegando una “estrategia digital pagada desde el extranjero” por “grupos de derecha”, pero los jóvenes insisten en que es un movimiento espontáneo, nacido del hartazgo por la violencia y la impunidad heredada de AMLO.
Estas protestas no son aisladas: desde junio, miles han gritado “Narco gobierno” en el Zócalo, y en marzo, madres buscadoras clamaron “¡Basta de mentiras! ¡Fuera el narcogobierno!” frente al Palacio.
En septiembre, más de 15 mil exigieron justicia en la Marcha de la Resistencia. (@Melissa_Bely)
El pueblo, como en Nepal, no permitirá que México siga el camino de Venezuela o Cuba, advierten activistas. (@ArqJulioHerrera)
Hoy, México tiembla. La rebelión de la juventud revela un país harto de sangre y complicidad. Sheinbaum, acusada de coludirse con el narco, enfrenta un movimiento que no se detendrá: “El pueblo no olvida, el pueblo no perdona”. (@LAURAZAPATAM)
¿Renunciará la “sirvienta del narcotráfico”? (@eduardomenoni)
Solo el tiempo lo dirá, pero las calles ya han hablado.
El Atalayero






