¿Qué pasa con Tejero?: El Día de Todos los Santos cae en sábado (día de Mercadillo) y su Gobierno aún no ha publicado nada sobre el problema de la visita de vecinos al cementerio

En Pozuelo de Alarcón ya nada sorprende. Pero lo de esta semana roza el esperpento. Faltan apenas tres días para el Día de Todos los Santos, una fecha tan tradicional como sagrada para cientos de familias de la ciudad, y el Gobierno que dirige Paloma Tejero sigue sin publicar ni una sola información sobre cómo acceder al Cementerio del Santo Ángel. Ni un aviso. Ni un mísero tuit. Nada. Y este año, además, la cosa tiene perendengue.
Y es que, si cada año, el 1 de noviembre, el tráfico en el Camino Viejo de Alcorcón se convierte en un infierno, este año se complicará más pero nadie dice nada.
Todos los vecinos saben que es una calle complicada. Todos, menos la alcaldesa y su tropa de asesores y concejales forasteros que vienen a Pozuelo como quien va a una oficina. Y este año, para colmo, el Día de Todos los Santos cae en sábado. Es decir, justo el mismo día del tradicional mercadillo semanal que se monta al lado del cementerio.
Una bomba de relojería que cualquiera con dos dedos de frente habría previsto.
Pero no. Nadie ha dicho nada. Nadie ha avisado de nada. Ni la alcaldesa, ni la vicealcaldesa Miriam Picazo —que tiene medio Ayuntamiento bajo su mando—, ni Manuel Moreno, concejal de Seguridad y responsable directo de la Policía Municipal. Ni la concejal Carmen Salas si sigue siendo de Movilidad.
Ni una nota en la web municipal, ni una recomendación de transporte público, ni una previsión de tráfico. Antes, al menos, se publicaban avisos recordando los cortes en ese Camino de Alcorcón, los horarios de restricción de vehículos y las líneas de autobús que facilitaban el acceso. Este año, silencio administrativo.
Y eso que, dadas las circunstancias, lo sensato hubiera sido suprimir el mercadillo y aprovechar ese espacio para habilitar aparcamientos. Pero claro, eso exigiría pensar. Exigiría gestionar. Y el equipo de Paloma Tejero, y ella misma, no está para eso. Está para lo suyo: hacerse fotos para publicar en la revista Viva Tejero. Fotos en actos, fotos con famosos, fotos con niños, fotos en procesiones. Parece más preocupada por llenar su álbum de figuritas que por ocuparse de los problemas reales de los vecinos.
Porque el problema no es solo su desinterés. Es también el equipo que la rodea: una colección de maulas que ni saben ni viven en Pozuelo. Enchufados que no conocen las costumbres locales ni las necesidades de sus barrios. Para ellos, el Día de Todos los Santos es un puente más con la mala suerte de que este año cae en sábado. Para los pozueleros, en cabo, es una tradición que forma parte de su historia. De la historia sentimental de cada uno, que es más importante.
Pero los vecinos se encontrarán el sábado con atascos monumentales (Porque, insisto, cae en sábado y nadie tiene otras obligaciones laborales) y ningún policía municipal orientando el tráfico porque el señor Moreno no se ha enterado de nada y la señora Picazo está en otra foto institucional. O pensando que, al ser sábado, tienen el día libre.
Paloma Tejero, otra vez, ha demostrado que no gobierna Pozuelo. Solo posa en él. Y mientras ella sonríe para la cámara, la ciudad se hunde en un desorden que ya resulta insoportable.
Si ni siquiera son capaces de organizar la visita al cementerio un Día de Todos los Santos, ¿qué puede esperarse cuando llegue una verdadera emergencia?
Pozuelo necesita gestión. Y un gobierno que, al menos, sepa en qué ciudad y en qué día vive.
Juan Manuel Sánchez






