Isabel Díaz Ayuso carga contra “el descontrol” de la inmigración ilegal por “reventar los servicios públicos y la convivencia” y acusa al Gobierno de mirar “para otro lado”

Isabel Díaz Ayuso llama a tomar medidas urgentes contra el “descontrol absoluto” en el que Sánchez ha convertido la inmigración irregular. La presidenta considera que con la llegada masiva de inmigrantes, el Gobierno está reventando “los servicios públicos” y dinamitando “la convivencia”.
La presidenta madrileña ha alertado que es “imposible atender los servicios públicos a mucha más población de la que por ejemplo cotiza” y también cree inviable “preservar la seguridad si todos los años centenares de miles de personas entran por los aeropuertos”.
En una entrevista en Telecinco, Ayuso ha insistido en que España tiene “un problema de fronteras”, una situación que se sigue produciendo “y se mira para otro lado”. La presidenta considera que “la mayoría ni siquiera son menores”, ya que mienten, “no dan información, no cuentan la edad que tienen ni tampoco la procedencia”.
“España no mandaría a sus menores por el mundo a dar vueltas sin control”, ha afirmado la presidenta, quien no entiende “que otros tantos países lo admitan así de partida” y se ha mostrado indignada con que haya tantos menores dando vueltas por Europa.
“El Viogén no funciona”
La presidenta ha hablado sobre las pulseras antimaltrato ‘fake’ y ha afirmado que su gobierno quiere investigar. “No nos han dejado de mentir, el Viogén no funciona”, ha asegurado.
El primer paso de esa investigación es la convocatoria del Observatoriio contra la Violencia de la Mujer, donde el Gobierno regional exigirá a Moncloa las cifras de las pulseras que han fallado en la Comunidad de Madrid. “Aquí, como no va a dimitir nunca nadie, parece que nos tenemos que acostumbrar a que las cosas no funcionen”, ha insistido la presidenta.
La presidenta cree que “no tiene perdón” que haya mujeres desprotegidas y que gasten mucho dinero “para darnos lecciones”. Según Ayuso, se están produciendo muertes de mujeres que estaban en el sistema Viogén, por lo que “no funciona”.
“Las pulseras nunca funcionaron y no nos han dejado de mentir”, ha sentenciado la presidenta.






