La política feminista del Gobierno más feminista deja mucho que desear: Sus graves errores en sus medidas pancartas han dejado desprotegidas a muchas mujeres, según la red social X

En los últimos años, el Gobierno de Pedro Sánchez y su Ministerio de Igualdad han presumido de un “feminismo transformador”, pero la realidad, reflejada en innumerables voces en X, pinta un panorama desolador.
Medidas estrella como la ley del “solo sí es sí”, la ley Trans, los puntos morados y las pulseras antimaltrato han generado críticas feroces por su ineficacia y, peor aún, por agravar la vulnerabilidad de las mujeres.
Lejos de proteger, estas políticas han liberado agresores, diluido derechos y malgastado recursos, como denuncian usuarios y expertos en la red social.
Comencemos por la ley del “solo sí es sí”, impulsada por Irene Montero y aprobada en 2022.
Sánchez la ensalzó como un avance para “una sociedad mejor”, pese a conocer sus riesgos de rebaja de penas.
El resultado: cientos de violadores y pederastas excarcelados prematuramente, un incremento del 50% en delitos contra la libertad sexual y una desprotección brutal para las víctimas.
En X, el diputado Héctor Palencia Rubio resume el fiasco:
“Fallaron con el ‘solo sí es sí’ y ahora fallan con las pulseras antimaltrato. Su incompetencia ha absuelto agresores y dejado a mujeres desprotegidas. El feminismo de Sánchez: mucho pancarta, cero protección real.”
Vito Quiles añade:
“Las mujeres han perdido derechos con el Gobierno de Sánchez, sufriendo una desprotección brutal ante el aumento de los delitos contra la libertad sexual (+50%) relacionado con el incremento de una inmigración descontrolada.”
Maica Travesa cuestiona la claudicación del PSOE ante presiones derechistas:
“El PSOE dejó caer a Irene Montero y la Ley Sí es Sí claudicando ante la presión de la derecha judicial, política y mediática, que se tradujo en la desprotección del consentimiento.”
No menos controvertida es la ley Trans, que permite la autoidentificación de género sin requisitos médicos rigurosos.
Críticos argumentan que erosiona espacios seguros para mujeres, como prisiones y refugios, al facilitar el acceso de hombres a estos entornos.
María Jamardo, en X, acusa directamente al Ministerio:
“Nadie ha ridiculizado más el sufrimiento de las personas trans que su Ministerio. La chapuza ha provocado esperpentos. Por no hablar de los miles de violadores a los que su ley del ‘sí es sí’ puso en la calle.”
Elena Ramallo es contundente:
“Para borrar los derechos de las mujeres no hace falta la extrema derecha. La ley del Sí es sí, las modificaciones normativas de violencia machista y la Ley Trans son vuestras: PSOE, Podemos, Sumar. Nos negáis derechos y no nos protegéis.”
Sonia Sierra resume el daño:
“Las leyes del ‘sólo sí es sí’, ‘trans’ y paridad: el carísimo Ministerio de Igualdad ha hecho tres leyes que perjudican claramente a las mujeres.”
Los puntos morados, puntos de atención a víctimas de violencia de género, también acumulan reproches por su escasa efectividad.
Se les tacha de “cosmética política” sin impacto real en la prevención o asistencia.
Julio Méndez ironiza: “Normal que las mujeres se sientan más seguras con este Gobierno. La ley del solo sí es sí, la rebaja de penas a violadores, incremento de agresiones sexuales, y ahora ‘fallo’ en las pulseras. Menos mal que aún quedan puntos violetas”.
Estas iniciativas, prometidas como red de seguridad, fallan en la coordinación y el seguimiento, dejando a muchas mujeres en la estacada.
El colmo llega con las pulseras antimaltrato, un escándalo reciente que ha destapado la negligencia gubernamental.
El Ministerio ignoró advertencias del CGPJ y compró dispositivos defectuosos –incluso comparados con “AliExpress” en X–, perdiendo datos de órdenes de alejamiento desde 2024 y dejando desprotegidas a miles de víctimas.
Miguel Tellado, secretario general del PP, denuncia:
“El mismo Gobierno que impulsó la Ley del solo sí es sí y rebajó penas a violadores, ha provocado que fallos en las pulseras dejen impunes a maltratadores. Otra vez el feminismo de pancarta.”
Marga Prohens, presidenta balear, critica:
“Ignoraron la alerta sobre el riesgo con el cambio de las pulseras. El resultado: la impunidad de los agresores y la desprotección de las mujeres. Cuánto daño a las víctimas.”
Lupe Sánchez resume:
“El gobierno más feminista rebajó penas a agresores, disparó delitos sexuales y dejó desprotegidas a mujeres maltratadas con pulseras defectuosas”.
Mercedes V lamenta:
“El Ministerio de Igualdad fue advertido y decidió desoír. Un ministerio que debería cuidar a las mujeres hace justo lo contrario”.
En X, el eco es unánime: este “feminismo” es ideológico, no protector.
José Manuel Aranda Lassa exige:
“El mayor retroceso para las mujeres ha sido el Ministerio de Igualdad. La ministra debe dimitir ya”.
Elena Bastidas advierte:
“El PSOE de Sánchez, un peligro para las mujeres”.
Mientras Sánchez pacta reformas que minan conquistas feministas, las mujeres pagan el precio con su seguridad.
Es hora de cuestionar este Ministerio: ¿protege o expone?
Las voces en X claman por un feminismo real, no de eslóganes vacíos. Las mujeres merecen más que promesas rotas.
El Atalayero






