El Gobierno de Pozuelo adjudica a Iberpark (la empresa del polémico SER) la gestión del aparcamiento disuasorio “Antiguo Matadero” de la Estación y deja alguna pregunta pendiente

Ayer tuvimos la fortuna de que la alcaldesa Tejero publicase el Acta de la Junta de Gobierno Local (JGL) del 27 de agosto de 2025. Eureka. Y la presidió ELLA. Quien no estuvo fue Lucía Molares.
Y ese acta era muy interesante porque en ella aparece el nombre de la empresa a la que se le adjudicó el contrato de Servicio de gestión y mantenimiento del Aparcamiento Municipal “Antiguo Matadero” del Barrio de la Estación. Aparcamiento, fundamentalmente, disuasorio para favorecer la movilidad externa de la ciudad ya que se puede dejar el vehículo para coger el Cercanías.
Ya sabemos a quién se le ha adjudicado.
Y es que, en el mundo de las concesiones municipales, donde la eficiencia y la transparencia son el santo y seña, el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón ha vuelto a apostar por un viejo conocido: Estacionamientos Iberpark S.A.U.
Desde 2022 esta empresa gestiona el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) en el municipio con sus parquímetros solares y apps modernas. Pero también con los mil problemas que ha causado a los vecinos de esta ciudad, ya que se instaló el SER en zonas residenciales por capricho de Susana Pérez Quislant que necesitaba dinero.
Cómo sería la cosa que, bajo el nuevo régimen SER de Iberpark, las plazas aumentaron en 5.666. Pasaron de 3.720 a 9.386…

Y en esto llegó Paloma Tejero y en uno de los puntos de su programa electoral decía enfáticamente:
“Punto 59. Revisaremos la implantación del Servicio de Estacionamiento Regulado, y la ordenanza de movilidad con el fin de adecuarla lo más posible a las necesidades reales de los vecinos”.
Pero ahí sigue. No ha revisado nada ni va a revisarlo. Necesita más pasta que Quislant, precisamente por haber pagado las facturas que aquella olvidable alcaldesa dejó en los cajones.
Y ahora, curiosamente y con el expediente 2025/PA/009, la JGL ha adjudicado, precisamente, a Iberpark el contrato de gestión y mantenimiento del aparcamiento municipal “Antiguo Matadero”, ese proyecto largamente esperado que, tras 20 años de promesas, obras y retrasos, pondrá a disposición de los vecinos unas 300 plazas disuasorias en el barrio de La Estación.
Recuerdo, Paulita, que el 13 de mayo de 2022, Quislant dijo que “Las obras del Viejo Matadero finalizarán en noviembre”. No sabía ni como se llamaba.
(Hay que ver qué cosas decía aquella indigente política…)
El caso es que, en 2025, toca gestionarlo. Y el Ayuntamiento ha elegido a Iberpark por un precio de 152.027,76 € (IVA incluido), lo que supone una baja del 7,6% respecto al presupuesto base de licitación.
Pero no pasa nada. La oferta incluye mejoras tentadoras: Una bolsa de horas a coste cero, con dos horas diarias extra para el encargado y 42 horas semanales adicionales para los agentes de aparcamiento.
Todo parece redondo…
Más personal, más dedicación, y a un precio competitivo.
Iberpark, con su sede en Las Rozas y un dueño residente en Pozuelo, parece encajar como un guante en el ecosistema local de movilidad.
Sin embargo, aquí viene lo que despierta curiosidad, sin acritud, claro, y solo con una ceja arqueada…
Según lo que se sabe por el Acta de esa JGL, Iberpark no era, precisamente, la oferta más ventajosa en términos absolutos. Hubo otra empresa que presentó propuestas más atractivas en precio o en algún criterio técnico…
Pero, cosas de la vida, el informe emitido por el Jefe de Servicio de Medio Ambiente, responsable de valorar las ofertas, propuso sin ambages la adjudicación a Iberpark.
¿Razones ocultas?
Se desconocen, al menos públicamente.
¿Quizá fue la experiencia previa de Iberpark en el SER de Pozuelo la que jugó un papel decisivo, evitando riesgos en la transición?
¿O fue ese toque local, con el propietario pozuelero, lo que inclinó la balanza hacia una “confianza probada”?
No lo sé. Solo pregunto.
En un procedimiento abierto y plural, como exige la ley, estas valoraciones ambientales suelen ponderar no solo el coste, sino también la sostenibilidad, la eficiencia energética o la integración urbana. Y, oiga, Iberpark, con sus parquímetros ecológicos, podría haber puntuado alto para el Jefe de Servicio de Medio Ambiente.
Pero, ¿fue suficiente para superar la oferta económica supuestamente mejor?
No es la primera vez que Pozuelo y Iberpark bailan al mismo ritmo desde que esta empresa relevó a Dornier en el SER. Y parece, insisto, que está todo el mundo contento. Bueno, todo el mundo, no. Hay muchos vecinos que trinan por su mala experiencia con esa empresa pero a los vecinos que les den, Mariben.
Ahora, con este nuevo contrato, la relación se fortalece. Además, qué mejor que un aparcamiento clave para “commuters”, que diría Maca, que usan el Cercanías, gestionado por quien ya conoce el terreno.
¿Es acaso, casualidad que, en un municipio tan rico como el Gran Pozuelo de Alarcón pero con el Ayuntamiento en la ruina, se premie la continuidad?
No lo sé.
O, ¿será que en la valoración ambiental se vio un plus, evitando sorpresas en un proyecto tan demandado?
Tampoco lo sé.
Al final, lo importante es que los vecinos ganen plazas cómodas y seguras, con un servicio que priorice la movilidad sostenible…
En cualquier caso, si el informe del Jefe de Servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón guarda algún secreto, sería bueno que saliese a la luz pronto.
Sería bueno para todos.
Y es que, como soy muy quisquilloso, no puedo evitar preguntarme: ¿por qué esta oferta y no otra?
Preguntas tontas sin duda que se llevara el viento pero que, con este Gobierno de la Oscuridad, hacerlas casi es una obligación.
Manolo Pérez
NdeR:
Por cierto, esto es lo que va a costar:





