“Capri c’est fini”, el legendario tema que Hervé Vilard hizo inmortal, tras haber tenido una infancia dramática y confesar su homosexualidad en aquel tiempo tan difícil
«Capri c’est fini» («Capri se acabó») es un tema de René Villard (París, 24 de julio de 1946), más conocido por su seudónimo Hervé Vilard, que destacó internacionalmente hasta conseguir vender tres millones de copias de esta canción en 1965.
Hijo de una humilde vendedora de violetas y partituras de nombre Blanche que trabajaba a las afueras del Théâtre des Variétés, nació dentro de un taxi que se dirigía hacia el Hospital Saint Antoine.
A raíz de la denuncia de una vecina, le es retirada la custodia a su madre bajo orden judicial y René es enviado, a la edad de seis años, al orfanato Saint Vincent de Paul, del propio París, donde separado de su familia intentaría escaparse varias veces.
Durante su infancia conocería a siete familias de acogida pero solo guardó grato recuerdo de su primera «madre adoptiva».
Pero su vida cambió cuando a los 11 años, en 1957, conoció a quien sería su padre espiritual: el Abad Angrand, cura del condado de Berry (tierra natal de George Sand).
La influencia del Abad en René será decisiva en el futuro del cantante, dada la esmerada educación que el cura le otorga, además del alto sentido humano y espiritual que logra imbuir en él.
A los trece años Hervé logra obtener su certificado de estudios y a los 14 decide que la música es su futuro.
Aconsejado del Angrand, René sale a París en busca de empleo y empieza trabajando en un bar. Y es en ese momento de su vida cuando conoció a Daniel Cordier quien también ejerció gran influencia en el camino de la música que había iniciado ya que le empleó como vendedor en una tienda de discos
Pero no es sino hacia mediados de los sesenta cuando su vida cambió totalmente al conocer personalmente a la gran cantante Dalida, quien lo amadrina y lo lleva de la mano a convertirse en estrella de la música francesa.
Y es también en ese tiempo cuando adopta el nombre artístico de Hervé.
Un día, vagando por el metro de París, Hervé se encontró con un póster publicitario de Capri, que lo inspiro para escribir, junto a Marcel Hurten, su inmortal canción “Capri c’est fini”. Rápidamente el tema logró colocarse en las listas de popularidad de Francia. Tenía 19 años.
Su interpretación de “Capri c’est fini” lo hizo tan famoso en el mundo entero que, durante 1965, vendió más de tres millones de copias del tema.
En 1967 confesó públicamente su homosexualidad, convirtiéndose en el primer artista francés en confesar públicamente dicha orientación sexual, algo complicado en aquel difícil tiempo en Francia.
El éxito lo llevó a México y a Río de Janeiro (allí conoce al gigante francés Maurice Chevalier en 1968) y durante la gira aprende y perfecciona su español, llegando a grabar cerca de 33 LPs que lo consagraron en el mundo como una estrella de la música hispanoparlante.
Pese a ello, traemos la versión original…






