Tejero no tiene quien la escriba: En el Ayto del Gran Pozuelo de Alarcón no hay redactores de proyectos por simples que sean (todo se licita) lo que indica pobreza intelectual o desconfianza

Si aquel coronel de Gabriel García Márquez no tenía quien le escribiese, a la alcaldesa de Pozuelo tampoco hay quien lo haga, algo que no deja de ser asombroso:
En el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón no hay redactores que escriban los proyectos de Tejero por simples que sean. Todo se licita. Lo que indica gran pobreza político-intelectual en los funcionarios (cosa que no me creo) o una gran desconfianza en ellos por parte de la propia alcaldesa (cosa más que probable).
Parece el sino de esta alcaldesa desesperada que ya no se fía de nadie. En cualquier caso, una vergüenza.
De las 20 últimas licitaciones registradas en la Plataforma de contratos públicos del Ministerio de Hacienda, 11 son Redacción de Proyectos…

Pero lo más increíble es que algunos se licitan por poco más de 2.200 euros (Redacción del proyecto de obras del Camino de los Caballos). Y digo increíble por no decir raro. Que yo recuerde:
“Se consideran contratos menores los contratos de importe inferior a 40.000 euros, cuando se trate de contratos de obras, o a 15.000 euros, cuando se trate de contratos de servicios o suministros”.
Es todo de una ridiculez que asusta.
Posiblemente, ni Tejero ni sus Tres Marías (Miriam Picazo, Lucía Molares y Laura Pérez de Ziriza) sepan dónde está el Camino de los Caballos, que ni es camino ni es nada. Es un sitio por el que los caballos del Club Hípico Somosaguas (Humera) se dirigen a la Casa de Campo y, en épocas de lluvia, el paso de caballos puede dificultar el paso de bicicleta. Es que, oiga, no es algo ni siquiera necesario…
¿Pero es que no hay nadie en el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón que pueda redactar ese proyecto, por llamarlo de alguna manera?
Vamos, venga ya…
Y es solo un ejemplo…
En fin, Paulita, todo es una broma. Todo en el Ayuntamiento de Pozuelo es una broma.
Si no fuera tan Dramático…
Manolo Pérez






