Sigue sin entenderse la medida de Paloma Tejero que cambió la Sala de Exposiciones del Espacio Cultural Volturno (de interés general) por un Espacio Familia (de interés particular)

Estimado Capitán:
Hace ya casi año y medio (noviembre de 2023), escribí un artículo en El Correo de Pozuelo (no sé si lo recordará) para defender la Sala De Exposiciones del Centro Cultural Volturno. Temía que se cerrase y lo titulé “Salvemos Volturno, salvemos la Cultura” en Pozuelo de Alarcón.
Ahora, ya consumado el “artisticidio” y sin propósito de la enmienda, me permito enviarle otro artículo para lamentar su muerte y señalar a los culpables con el ruego de su publicación. Hay que desenmascarar a Paloma Tejero, esa alcaldesa urbanita que solo piensa en construir viviendas y se ha olvidado de la cultura, una de las grandes fortalezas de esta ciudad.
Parece que la cultura le interesa poco. Es más, creo que no sabe ni por donde cogerla. Incluso, ha conculcado el principio general de que los espacios públicos deben estar al servicio del interés general y no de intereses particulares como ella ha hecho. Su decisión de cerrar la Sala de Exposiciones del Espacio Cultural Volturno para entregársela a una Asociación de Familias Numerosas demuestra mi afirmación.
Muchos vecinos desconocen (la alcaldesa, por supuesto, también) que Pozuelo de Alarcón es el municipio con mayor concentración de artistas por metro cuadrado en toda la Comunidad de Madrid. Pero a nuestros munícipes les da igual. La mayoría son forasteros. Forasteros e irresponsables al desmantelar parte de su estructura cultural de la ciudad en favor de otros intereses.
Desde hace décadas, Pozuelo apostó por la cultura, estableciendo una red de equipamientos como el Espacio Cultural MIRA o el MIRA Teatro, que le valieron el Premio Madrid Iniciativa Cultural. Esta apuesta por la calidad y diversidad en la oferta cultural convirtió a la ciudad en un referente en la región. Ya no es nada.
El Espacio Cultural Volturno nació, precisamente, a petición de los vecinos de Prado de Somosaguas y con carácter generalista. Sin embargo, la alcaldesa Paloma Tejero, insisto, ha cambiado drásticamente esa generalidad, cerrando la Sala de Exposiciones para ocuparlo por el denominado “Espacio Familia”, bajo la falsa leyenda de Pozuelo de Alarcón, Ciudad de la Familia. Debe ser que en los demás pueblos y ciudades no hay familias. Solo aquí.
La anterior alcaldesa Susana Pérez Quislant ya había cedido una parte de la Sala de Exposiciones a la Asociación de Familias Numerosas, un gesto que muchos interpretamos ocasional y solo como estrategia para asegurar su apoyo electoral. Aquella alcaldesa solo vivía para venderse electoralmente.
(Incluso, le regaló a Jesús Higueras una parcela anexa a la Iglesia de Caná para que hablase bien de ella en las homilías)
Pero se esperaba que, tras las elecciones de 2023, esta cesión de la Sala de Exposiciones se revirtiera, devolviendo el espacio a su función original. Sin embargo y como digo, con la llegada de la nueva corporación, se decidió consolidar este cambio.
Este movimiento evidenciaba la falta de visión cultural del actual gobierno municipal. La concejala de cultura Macarena Lora (ya cesada por Tejero) y responsable en su día de la gestión cultural, demostró un preocupante desconocimiento sobre el significado de la cultura en Pozuelo y, en lugar de impulsar la ciudad como un referente de exposiciones en la Comunidad de Madrid, consideró que había un exceso de salas dedicadas a ello.
Un error de dimensiones político-perniciosas que demostró su ignorancia (lógicamente, mandada por Tejero) sobre el tema por el que le pagaban los vecinos.
Aunque creo que la cesión es un brindis al sol, no pienso que para crear un Espacio Familia haya que cargarse un Espacio Cultural. El Espacio Familia podría haber ido a otro sitio y no destruir una Sala de Exposiciones. Podían convivir al mismo tiempo. Pero era más fácil cargarse la parte teóricamente más débil, y por la que nadie iba a protestar, que pensar en darle otro local municipal al Espacio Familia.
Claro que eso pasa cuando no se tiene ni idea de cómo gestionar políticamente una sala de Exposiciones. Cuando se justifica el atropello de cerrarla porque los artistas no piden exponer en ella es que no tienen pajolera idea de la política cultural. No la tienen.
Es más, creo que la cultura les molesta y se limitan a hacer lo que las empresas de gestión cultural les piden al servirles espectáculos como quien expone corbatas en un gran almacén…Y no es así. La iniciativa cultural tiene que ser política. Pero para eso se necesita trabajar. Y estos políticos vienen a Pozuelo a cobrar.
Sé que es una utopía, pero me gustaría que estas palabras despertasen algunas conciencias políticas y vecinales y que los pozueleros en general y la comunidad artística en particular se movilizasen para exigir la recuperación de la Sala de Exposiciones del Espacio Cultural Volturno. Es importante. La cultura forma parte de la idiosincrasia del Gran Pozuelo de Alarcón.
Y termino volviendo sobre aquel lema:”Salvemos Volturno, salvemos la Cultura“.
Muchas gracias por mantener esta ventana política abierta a la crítica.
Juan Pozuelo




