No se le ha dado suficiente importancia a la censura política de la alcaldesa en la revista Vive Pozuelo cuando es, posiblemente, el gesto más antidemocrático ocurrido en esta ciudad

La gestión de la alcaldesa de Pozuelo de Alarcón Paloma Tejero ha alcanzado un nuevo nivel de indignidad política con la decisión, digna de un régimen autoritario, de silenciar a la oposición en la revista municipal Vive Pozuelo. Eliminando su espacio de opinión, en una acción que no solo desafía los principios democráticos sino que, además, convierte ese, en otro momento, prestigioso medio de comunicación municipal, en un simple panfleto propagandístico.
Hasta ahora, la oposición apenas disponía de una pequeña ventana en la publicación: Una media página mal maquetada y relegada al final de la revista. Pero a Tejero y su equipo ni siquiera les ha bastado con marginar esas voces críticas (aunque parecía dichas por las mojas ursulinas), directamente han decidido callarlas. El pretexto ridículo de que lo han pedido algunos vecinos y que el Partido Popular tampoco participará en las publicaciones, es vergonzoso e insulta directamente la inteligencia de los vecinos.
Esas excusas infantiloides no engañan a nadie y solo deja en evidencia el miedo de la alcaldesa a cualquier tipo de crítica, incluso la más mínima y discreta, y una condición a tres centímetros de una vulgar dictadorzuela. Aparte de ser ilegal porque ataca a principios fundamentales de los miembros de la Oposición.
Creo que no se le ha dado suficiente importancia a esta censura política
Y es que, además, lo que una vez fue un medio para informar y entretener a los vecinos de Pozuelo ahora es una herramienta al servicio de los intereses políticos de Paloma Tejero. Bajo su mandato, Vive Pozuelo ha dejado de ser un canal de comunicación para convertirse en un altavoz exclusivo de la alcaldesa.
Ahora no es una revista que no informa, que no respeta a sus lectores y que llega tarde con actividades pasadas o reportajes irrelevantes. Su único propósito es proyectar una imagen distorsionada de una alcaldesa con el ego subido, que no escucha, que no dialoga y que no respeta la pluralidad.
Resulta aún más escandaloso que esta maniobra liberticida cuente con la complicidad del Grupo Municipal Popular, cuyos concejales han votado a favor de este atropello democrático.
¿Dónde está su dignidad? ¿Dónde está el compromiso con los valores de libertad que supuestamente representa su partido?
Es incomprensible que apoyen una moción que mancilla el Pleno municipal y cercena derechos fundamentales de la oposición.
Pero hay más. Los responsables directos de esta infamia, obedeciendo a la alcaldesa Tejero, han sido su Jefa de Gabinete Laura Pérez de Ziriza (periodista de profesión) y Macarena Lora (abogada con máster en periodismo y presumiendo de escribir en grandes medios). Ambas “periodistas” han optado por prostituir la revista municipal para convertirla en un instrumento de propaganda.
Esta acción no solo es políticamente indecente, sino que además representa un ataque frontal contra los principios ideológicos del propio Partido Popular, que siempre ha defendido la libertad como uno de sus valores fundamentales.
La censura de Vive Pozuelo no es un ataque menor. Es una señal alarmante del deterioro democrático que vive Pozuelo bajo el mandato de Paloma Tejero. La alcaldesa ha demostrado no tener escrúpulos en su afán por silenciar a quienes la critican, llegando incluso a atentar contra los derechos democráticos básicos.
Si Paloma Tejero carece de principios ideológicos, que no arrastre al resto de su equipo ni a la ciudad con ella.
Pozuelo no merece una alcaldesa que utiliza su posición para imponer un modelo autoritario de gestión, que se aleja de los valores de la democracia y de la transparencia.
La revista municipal debería cerrar si su única función es servir de tribuna personal para la alcaldesa. Los vecinos de Pozuelo no necesitan panfletos propagandísticos; necesitan información veraz, pluralidad y respeto por sus instituciones.
El legado político de Paloma Tejero ya quedará manchado de censura, autoritarismo y desprecio por los derechos fundamentales.
Es hora de que alguien del PP de Madrid tenga la decencia política de decir “basta” y de recuperar el rumbo democrático que Pozuelo y el PP merecen.
Amén.
El Capitán Possuelo






