Alfredo Fernández, periodista del Gabinete de Prensa del Ayto. de Pozuelo, mancilla el buen nombre de la institución con su vomitiva mentira. Se impone un proceso investigativo

El periodista del Gabinete de Prensa del Ayuntamiento de Pozuelo Alfredo Fernández es uno de esos personajes siniestros que hay en todas las grandes instituciones. Entró de una rara manera gracias a otro inefable personaje del Viejo Convento (y que ahí sigue), llamado Ignacio Costa, y desde entonces ha vivido del cuento y a tres centímetros de situaciones presuntamente mafiosas…
Y, curiosamente, con la bendición de los alcaldes de turno ya que todos pensaban que tenía dosieres poco recomendables, cosa de la que Alfredito presumía…
Su historia es interminable. Odiado o ignorado por todo el mundo del Consistorio, su vida laboral ha sido un constante escaqueo hasta el punto de creerse intocable. Pero de esa estafa laboral hoy no toca hablar. El Correo de Pozuelo ya denunció en su día los abusos del personaje que, cobrando su sueldo público, llegó a recibir en torno a 40.000 euros anuales en publicidad para su red de diarios digitales y su radio ilegal, sitos en un edificio del Ayuntamiento de Pozuelo, en un claro ejemplo de presunta incompatibilidad.
Hoy de lo que toca hablar es de Alfredo Fernández, trabajador del Gabinete de Prensa del Ayuntamiento de Pozuelo, y denunciarlo como un ser despreciable que está arrastrando el nombre de Pozuelo por el lodo más pestilente.
Hoy toca hablar de un ser que, creyéndose impune, llegó demasiado lejos a base de mentir asquerosamente.
Y hoy toca exigir a la alcaldesa Paloma Tejero que abra una investigación, hasta sus máximas consecuencias, por haber puesto Fernández el buen nombre del Ayuntamiento de Pozuelo, de su Gabinete de Prensa y de la propia ciudad en entredicho. Y no está el Ayuntamiento, ni su Gabinete de Prensa ni la ciudad de Pozuelo muy sobrados de buen nombre.
Tan lejos ha llegado este indeseable que hasta el Opus Dei, organización a la que Alfredo pertenece, ha condenado su acción porque rechaza “cualquier acción que pueda aumentar el dolor de las verdaderas víctimas o cuestionar su credibilidad” y Fernández lo ha hecho miserablemente.
Alfredo Fernández, desde su soberbia, ha ensuciado la delicada operación, aceptada por la propia Iglesia Española, de investigar la dolorosa y condenable pederastia de algunos miembros del clero español… Y para ello, ha mentido gravemente al hacerse pasar por un niño abusado… No se puede ser más indecente.
Si Dios existe y no te condena, Alfredo, no tendrá perdón de Dios, como decía Manuel Alcántara…
Y es que Fernández se hizo pasar por “Sergio Gámez”, una víctima de abusos para tratar de desacreditar la investigación que se estaba llegando a cabo.
Detrás de ese falso nombre, Fernández denunció a un supuesto catequista de la orden religiosa de Los Escolapios ante el diario El País en julio de 2022 y se vanaglorió (él es así de chulito impune) de su engaño en las páginas del diario Abc (no hace muchos días) así como en diferentes periódicos religiosos.
Este personaje es tan impresentable y creído que urdió la trama, dice, para intentar desacreditar la investigación por considerar que “denigra” la Iglesia. Y, siendo como es, se tomó la justicia por su mano.
Descubierto por El País, Alfredo Fernández no se arrepiente de nada. En su soberbia, se cree un elegido ya que, encima, su falsedad es aplaudida por lo más cutre de los medios católicos.
Pero, amigos, Alfredito no es un héroe periodístico que haya investigado y descubierto un caso real que hubiese sido incluido por error o intencionadamente en la lista de pederastas, no. Alfredito es un embustero que mintió, haciéndose pasar por una víctima, para desacreditar el trabajo realizado por un equipo de investigación.
¿Dónde está tu deontología profesional, Alfredo?
Me da que, por tu presunto comportamiento “mafioso” (y no solo en este caso de tu carrera profesional), ese día no asististe a clase…
No se puede tener menos vergüenza. Pero, a fin de cuentas, que no la tenga es su problema. Allá él con su conciencia, si es que le queda conciencia, y allá él con su confesor porque, si mal no recuerdo, el Octavo Mandamiento de La ley de Dios es “No dirás falso testimonio ni mentirás”. Aunque en su caso, con esta acción creo que ha pecado contra más de uno de esos Mandamientos o, al menos, ha cometido varios pecados capitales…
Pero como digo, allá con su conciencia. Lo que no se puede tolerar es el daño que su incalificable acción le ha hecho al Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, a la credibilidad de su Gabinete de Prensa y a la ciudad.
¿Cuántas veces ha mentido en su labor como periodista del Ayuntamiento de Pozuelo?
Cuantos trabajos ha falseado … No lo sé pero ha sembrado la duda… Y ese daño, en una institución pública, tiene que tener consecuencias…
Ante esta penosa situación, desde El Correo de Pozuelo exigimos, como he dicho más arriba, que la alcaldesa Paloma Tejero (ella lo conoce bien) abra un proceso investigativo para valorar ese daño que ha hecho y que ni este Ayuntamiento ni esta ciudad está para aguantar tanta indignidad por mucho que, oficialmente, no se quiera saber nada porque el Gobierno no lo sabía.
Tendría cojones que lo hubiese sabido y no lo hubiera denunciado…
Invito, por supuesto, a la Oposición, a los Sindicatos y a los trabajadores decentes del Ayuntamiento (que son muchos) a unirse a esta propuesta de investigación de tan gran indignidad y que, además, aporten a la investigación, en su caso, todo lo que se sabe en el Viejo Convento de este ignominioso personaje…
Ha llegado demasiado lejos y no puede seguir ni un día más cobrando de los impuestos de los vecinos.
Espero, además, que El Defensor del Pueblo y Los Escolapios e, incluso, el propio Ayuntamiento de Pozuelo inicien acciones legales contra él como presunta falsificación al narrar hechos falsos de modo consciente en una investigación pública y oficial con suplantación de identidad; presentar atribución de la comisión de un delito a una orden religiosa y el daño patrimonial y de imagen al Consistorio de Pozuelo…
Por cierto, ¿desde dónde hizo esta felonía? ¿Estaba en su tiempo de trabajo?
Amén.
El Capitán Possuelo
Postdata:
La foto de Alfredo Fernández que están difundiendo todos los medios es de El Correo de Pozuelo. Y estamos muy honrados.






El Pais no le destapó, fue él mismo quien destapó a El País.
Muchas gracias por su participación. Es un ególatra. Saludos