“Pozuelo no tiene solución”: Las Fiestas de la Estación han vuelto a ser el paradigma de una ciudad de la España Profunda con la anuencia de la alcaldesa Tejero, encantada de la vida

Estimado Capitán:
Muchas veces le he oído decir que “Pozuelo no tiene solución”. Siempre me he resistido a creerlo. Pozuelo tiene que tener solución. Y en la campaña electoral de Paloma Tejero pensé que había llegado la hora de que ella encontrase la solución. Incluso, usted Capitán, hablaba maravillas de transformar Pozuelo…
Soy un iluso. Desde hace unas semanas vengo viendo yo mismo y leyendo en El Correo de Pozuelo la realidad y mi ilusión ha empezado a esfumarse a marchas forzadas. Ilusión que se ha terminado de esfumar en estas Fiestas de Nuestra Señora del Carmen de la Estación de Pozuelo… Y qué conste que soy vecino de la zona, esa palabra que está tan de moda.
Entiendo que estaban programadas y que no se podían cambiar (Quislant las despreciaba y nunca las quiso cambiar) pero creo que Tejero tenía que haber mostrado un pequeño gesto político diciendo que se acercan tiempos mejores. Muy al contrario, la alcaldesa no solo no ha mostrado ese gesto político sino que se ha integrado en ella encantada de la vida.
Cuánto lo siento.
Una vez más en esta ciudad se ha mezclado lo popular con lo chabacano, eso que ningún Gobierno de Pozuelo ha querido o sabido distinguir. Ahora tampoco.
Ver a la alcaldesa de Pozuelo comiendo paella a las 8:30 de la tarde (una paella que en Valencia sería denunciada en un juzgado de guardia) me pareció muy penoso. No digo que no estuviese en el acto y que se hiciese fotos comiendo… Pero ¿había necesidad de publicarlas para mostrar su anuencia?

Ver correr a la concejala de Cultura y no sé cuantas estupideces de cargos más, Macarena Lora, corriendo con el carretón en eso que llaman “Encierro chiqui”, algo que tendría razón de ser si se mantuviera la tradición de los célebres encierros grandes que hubo en Pozuelo, me pareció muy penoso también.

Qué diver…, oiga. La concejala de cultura jugando a populista…
No. No quiero ser demasiado cruel. En el fondo eran unas fiestas del Barrio de la Estación. Unas fiestas que, desde hace años, se han convertido en unas fiestas-guetos. Son, estrictamente, para los vecinos del casco urbano y carecen de interés para todos los demás que vivimos en esta ‘zona’ de Pozuelo.
Al final, Capitán, va a ser verdad que el Gran Pozuelo de Alarcón no tiene solución.
Pepero Pozuelero






