Un ladrón tunecino apuñaló a un agente de la Policía Nacional en el pecho con un cuchillo de 24 centímetros pero el chaleco evitó que el policía resultara herido en el Parque del Retiro

Un agente de la Policía Nacional pudo comprobar en primera persona la eficacia de su chaleco antibalas, que evitó lo que podría haber sido una tragedia en el Parque del Retiro de Madrid. Este vital y necesario equipamiento consiguió frenar la punta de un cuchillo que tenía una longitud aproximada de 24 centímetros, según informan fuentes policiales a Vozpópuli. El agresor es un viejo conocido de los policías ya que cuenta con antecedentes por atentado a la autoridad.
El suceso se produjo la madrugada del viernes 23 de junio a las doce y media de la noche. El punto del incidente fue la Avenida del Mediterráneo antes de llegar a la Plaza Mariano de Cavia, en el distrito de Retiro de Madrid, a escasos 200 metros del conocido parque de la capital. Los vecinos fueron los que llamaron a la CIMACC-091 porque vieron a un individuo forzando varios vehículos en la zona. Tenía una actitud extraña y por eso decidieron ponerse en contacto con las fuerzas y cuerpos de seguridad.
El chaleco salvó la vida del agente
Cuando llegaron los agentes de Seguridad Ciudadana de la Comisaría de Policía Nacional de Retiro comprobaron cómo este hombre, tunecino de 24 años, intentaba forzar la puerta delantera derecha de un turismo con un objeto en la mano. Al bajarse del vehículo uno de los policías, el hombre se abalanzó sobre el funcionario.
Se dio la extraordinaria circunstancia de que el chaleco antibalas frenó el filo del cuchillo. Este equipamiento salvó la vida del agente, según aseguran estas mismas fuentes a Vozpópuli. Tras el ataque, el policía consiguió zafarse del agresor.
Después de ello, se inició una negociación donde los miembros de la patrulla le insistieron en que cesara su actitud y tirara el cuchillo. En cambio, el tunecino siguió en su posición agresiva y amenazante ante los agentes. Tras varios minutos de tensión, en el que intentaron calmar al individuo, el hombre tiró al suelo el arma blanca.
Un cuchillo de 24 centímetros
Ese momento fue aprovechado por los policías que se abalanzaron sobre él y le redujeron. El delincuente tuvo una fuerte resistencia y no paró de dar patadas y de emitir gritos contra los agentes. Durante la intervención, uno de los funcionarios resultó herido en el pie. Los efectivos de seguridad consiguieron incautar el arma del ataque: un cuchillo de 24 centímetros.
A este hombre, los agentes le acusan de tentativa de homicidio y de robo con fuerza. No se encontraron objetos que hubiera podido sustraer de los coches. Tenía seis antecedentes policiales. La mitad de ellos por atentado contra agentes de la autoridad. También por resistencia y desobediencias y robos.
(Gentileza de Vozpópuli-Borja Méndez)






