La primera medida de Tejero debe ser cesar a “Los cuatro Jinetes del Apocalipsis” de Pozuelo: Gonzalo Cerrillo, Pilar Garrido, Carmenchu Miralles y Antonio Iglesias no pueden seguir

El Apocalipsis de San Juan, como todos ustedes saben, es el último libro del Nuevo Testamento. Es considerado como el único libro de ese Nuevo Testamento de carácter exclusivamente profético.
Según algunos estudiosos, en él se muestran los horrores que sufrían los cristianos a la muerte de Diocleciano pero siempre manteniendo una salida a la esperanza.
Los cuatro Jinetes del Apocalipsis, según también todos sabemos, son la Guerra, el Hambre, la Peste y la Muerte y habría que acabar con ellos para conseguir que todo saliese bien. “No perdáis la esperanza” le dijo el ángel a San Juan…
Traigo aquí esta referencia bíblica porque el Ayuntamiento de Pozuelo está, como aquellos primitivos cristianos, sufriendo horrores de la “muerte política” de Quislant pero, en este caso, con poca esperanza…
Por eso, es bueno que el ángel (este caso Paloma Tejero) nos dé un poco de esperanza…
Y es que el Ayuntamiento de Pozuelo también tiene sus Cuatro Jinetes del Apocalipsis en las figuras de Gonzalo Cerrillo (Secretario del Pleno), Pilar Garrido (Coordinadora General), Carmenchu Miralles (Interventora Municipal) y Antonio Iglesias (Titular de la Oficina de Apoyo a la Junta de Gobierno Local).
Ellos son los culpables de la tragedia que está viviendo el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón y Tejero debe cargárselos para devolver la esperanza y no solo al Ayuntamiento sino también a la ciudad.
Estos cuatro personajes han sido los cooperadores necesarios del drama que se está viviendo en ese Ayuntamiento y, por ende, en la ciudad. Ellos han permitido los caprichitos de Quislant. Bueno, y de Oria. Ellos solo obedecían. Pero no vale que esa obediencia debida les exima de su culpa. Es cierto que obedecían a Quislant y a Oria pero eso no es suficiente cuando las órdenes supuestamente eran contrarias o están a tres centímetros de la legalidad administrativa.
Si a eso se une que los cuatro tenían esa obediencia debida, además, porque habían sido puestos en sus cargos mediante libre designación, blanco y en botella.
Ellos han sido los que han permitido la gran desidia que invade todo el Ayuntamiento de Pozuelo. Por eso, la primera medida de Paloma Tejero debe ser cargárselos. Pero sin piedad.
El Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón no es Cáritas y si unos responsables de su administración no han estado a la altura exigida, se les larga y a otra cosa, mariposa.
Lo dice el refranero español: “Por la caridad entra la peste”. O sea, que no hay que confundir la virtud de la caridad con una negligencia.
He dicho.
Juan Manuel Sánchez
(Fotografía: Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, por Viktor Vasnetsov)







Yo añadiría al Director de la Asesoría Jurídica
Muchas gracias por su participación. Saludos