El Gobierno de la Comunidad de Madrid plantea “un modelo transitorio” para frenar la crisis política en Urgencias: Los 80 centros abiertos y 36 con consulta telemática

La situación de las urgencias de Atención Primaria se le ha enquistado al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso con la apertura de los centros sanitarios 24 horas. Porque el plan de cubrirlas con las horas extra de los profesionales sanitarios se ha ido desmoronando a medida que las bajas han ido creciendo, especialmente entre los médicos, hasta alcanzar durante la última semana entre un 40 y un 50% diario y con los sindicatos en pie de guerra rompiendo el acuerdo alcanzado, y en el caso de AMYTS con una huelga que dará comienzo hoy.
Ya el pasado viernes, cuando también llegaron las dimisiones de la gerente adjunta de Atención Primaria y de la Dirección Asistencial de Atención Primaria de la zona Sureste, la Consejería de Sanidad se planteaba la opción de modificar algunos puntos del plan inicial para frenar la tensión.
Según ha podido saber EL MUNDO, la propuesta que trasladará el departamento de Enrique Ruiz Escudero es un «modelo transitorio» con el que se mantendrán abiertos los 80 centros 24 horas y en el que habrá dos modalidades de atención: 46 de esos puntos tendrán médico y enfermera como planteaba el Gobierno regional desde el inicio, mientras que los 34 restantes contarán con dos enfermeras, un celador y la consulta con el médico se hará mediante videoconferencia.
Dentro ese plan modificado, el Gobierno regional también pretende dotar a los sanitarios «esta misma semana», según las fuentes consultadas, de equipos que garanticen las interconsultas entre enfermera y médico cuando sea necesario. Y la Consejería de Sanidad buscará «una solución» para el personal que se deba desplazar a otros centros lejanos a su puesto de trabajo, una de las quejas principales de los profesionales, especialmente de los del ámbito rural en la zona norte de la región.
Pese a esta modificación que la Comunidad de Madrid planteará a los sindicatos para tratar de retomar el acuerdo que se cerró tras seis reuniones de la Mesa Sectorial de Sanidad, desde el equipo de la presidenta Ayuso apuntan que «estos reajustes organizativos no justifican el boicot de los sindicatos» hacia quienes vienen apuntando desde la Puerta del Sol en los últimos días, además de hacia los partidos de la izquierda, como causantes de la situación.
«Esto no beneficia a nadie y aún menos a los ciudadanos», afirmó el pasado sábado la dirigente popular a su llegada al Congreso de Nuevas Generaciones de Madrid, donde señaló que esta situación «ya no va de Sanidad, va de la política izquierdista y de la promoción de un boicot porque estos partidos en Madrid están ahora mismo a otra cosa». «Lo que no puede hacer la izquierda es estar echando gasolina de esta manera porque no le beneficia a nadie», concluyó Ayuso.




