El magnate Jeff Bezos inaugura la era del ‘turismo espacial masivo’ con un vuelo simbólico en el que ha estado acompañado de una mujer de 82 años y un joven de 18

El multimillonario Jeff Bezos ha superado este martes la línea imaginaria que separa la atmósfera del espacio exterior a bordo de un cohete de su propia compañía aeroespacial, Blue Origin.
Ha sido un vuelo simbólico, más parecido a una gigantesca caída libre de un parque de atracciones que a una verdadera misión comandada por astronautas, pero ha sido el escaparate perfecto para promocionar el turismo espacial que el antiguo CEO de Amazon y otros magnates pretenden impulsar.
No ha estado solo. En su travesía hacia las puertas del espacio le han acompañado su hermano Mark y dos pasajeros que puede presumir de ser la ‘astronauta’ más mayor y el más joven.
La tripulante más veterana es Wally Funk, piloto profesional que formó parte de las conocidas como Mercury 13, un grupo de mujeres que la NASA privó de las misiones espaciales, y que a sus 82 años viajaba como invitada para quitarse la espinita.
Oliver Daemen, un joven neerlandés de 18 años, hijo del director ejecutivo de Somerset Capital, ha sido el primero en costearse el pasaje.
El viaje ha consistido en un vuelo parabólico que sobrepasó los 100 kilómetros de altura, donde se sitúa la línea Kármán, que en términos aeronáuticos se considera la frontera espacial.
Desde allí, la tripulación ha podido disfrutar de unas privilegiadas vistas en las que se apreciaba la curvatura de la Tierra. No obstante, la nave New Shepard no ha entrado en órbita, como tampoco lo hizo la Unity de Virgin Galactic en la que viajó el pasado lunes el magnate británico Richard Branson, que ascendió a 85 kilómetros.
La plataforma de lanzamiento de New Shepard se encuentra en un punto remoto en el desierto del oeste de Texas. No había áreas habilitadas para visualización pública en el lugar ni en sus proximidades. De hecho, el Departamento de Transporte de Texas cerró una parte de la carretera estatal 54, adyacente al lugar de despegue, y no permitió espectadores en la parte cerrada de la vía.
Quienes estén interesados en viajar a través de Blue Origin en el futuro, pueden enviar un correo electrónico a la compañía, pero los detalles de cuándo comenzará la venta o el precio no han sido públicos.
Cabe recordar que el único dato de esta naturaleza que se conoce son los 28 millones de dólares que desembolsó el ganador de una subasta, quien iba compartir un asiento al lado de Bezos en el vuelo de este martes, pero que al final lo reprogramó por un conflicto de programación.






