Ley de (des) Memoria Democrática: El genocidio de Paracuellos, una historia entre más de 4,000 ejecutados.

No conozco ninguna guerra, en la historia de la humanidad, que fuese ganada por todos; es más, lo que es cierto es que todos perdemos con las mismas. Aunque es bien cierto que, siempre, un bando resulta vencedor.
Si las guerras llevan el “apellido” de civil a la tragedia de las mismas se le añade la brutalidad de los próximos y…tan distantes; del cainismo, de la sinrazón generadora de un odio, añadido, pleno de violencia.
Si la espita final para el inicio de la última contienda civil expañola, fue el asesinato vil del diputado Calvo Sotelo. Las ejecuciones en Paracuellos del Jarama, donde más de cuatro mil conciudadanos nuestros reposan, en la mayor fosa común del cruento pasaje de nuestra contienda civil, tienen que ser un recordatorio de lo que hay que recordar para que no vuelva a ocurrir, fruto de esa época nacida el 14 de abril de 1931 que quieren hacernos recordar cuál Arcadia feliz – sublevación del 34 incluida -.
La llegada del “Ángel Rojo”, Melchor Rodríguez, frenó las sacas y los asesinatos viles de miles de compatriotas por el hecho de ser: políticos, militares jubilados, católicos, nobles, de derechas o, simplemente, señalados por afines a las fuerzas franquistas – situación equivalente en el otro bando, el de la delación…por envidias, celos o simplemente para apropiarse de sus enseres y/o propiedades convirtiéndolos en enemigos del bando que se impusiese en ese territorio -. Entre los ejecutados, por supuesto, hijos de los “condenados” menores de 18 años y uno de los co-responsables (por acción, comisión o in vigilando) Santiago Carrillo Consejero de Orden Público.
Seguro que en esa “nueva” Historia que nos traerá el actual modelo educativo socialcomunistaseparatista, se tratará este tema con el rigor académico que corresponde a un presidente “CumFraude” y a una Vicepresidenta que le desaparecen los másters con los años…, para qué recordar a los “responsables” de Educación y Universidades y sus teorías del aprobado para todos…
Manuel Nogueiro Guitián no pudo ser ejecutado por su aldea de procedencia (San Vicente de Ver) minúscula y desconocida para todos; ni por la importancia del concejo al que pertenece (Bóveda): campo, ganado y heladas blancas; incluso ni por la famosa villa más próxima y “capital” de la zona: Monforte de Lemos, con su imperial castillo protector de sus vecinos; dudo que la causa fuese haber nacido en la provincia de Lugo, máxime cuando gallegos participaron directamente en la muerte de Calvo Sotelo…
Manuel, hermano de mi abuelo, era sacerdote – religioso pasionista – desde el 10 de abril de 1917 y tras ejercer sus votos y funciones en Chile retornó a Expaña, siendo nombrado vicario de la Orden en Madrid.
Detenido el 8 de agosto, tras permanecer huyendo desde mayo del 36, fue encarcelado en la cárcel de San Antón. El 30 de noviembre un carcelero se presentó con las listas de “los que iban a ser puestos en libertad” y sí, salió de allí atado con otro, como todos los que de allí partieron…hacia otra libertad: la del tiro en la nuca por sus creencias religiosas.
Nada más se supo de él hasta que, al concluir la guerra, 1939, tras las averiguaciones por su paradero el nombre del P. Carlos (Manuel Nogueiro Guitián) apareció entre los que fueron asesinados el 30 de noviembre de 1936 en Paracuellos del Jarama. Fue sepultado en fosa común con miles de fusilados, por lo cual no fue posible su identificación (*)
Que el recuerdo de todos los allí sepultados no desaparezca y permanezca en nuestras memorias como germen de convivencia y de perdón, que no de olvido, para que la historia no se repita.
A. Nogueiro
(*) Paracuellos-Katyn, César Vidal – incluye su presencia fosa común de Paracuellos del Jarama-




