El cordón sanitario político, al impedir el debate de ideas, es antidemocrático y la presidenta Ayuso muestra su liderazgo al estar absolutamente en contra ante un Gabilondo irreconocible

Digan lo que digan y justifiquen lo que justifiquen, el “cordón sanitario político”, al que tanto recurre la izquierda, no es democrático… No lo es. Porque con él se le está negando el pan y la sal política a un partido legal… Si no es legal, que se suspenda. El Estado tiene armas para lograrlo con una decisión judicial pero si es legal que unos políticos con miedo a debatir ideas se arroguen el papel de aislarlo no puede significar otra cosa que una carencia democrática…
Y curiosamente, lo propone siempre la izquierda. Esa izquierda que acepta negociar con partidos que respaldan posturas separatistas o filo-terroristas que únicamente buscan la destrucción de España (algo inaudito en cualquier país del mundo), quiere aislar a un partido que defiende la Constitución española y, por lo tanto, la unidad de la nación española, cosa que UP, MásMadrid y PSOE no tienen tan claro…
¿Quién es más peligroso para España en este momento Podemos y sus influencias o Vox?
Pablo Iglesias quiere una democracia bolivariana para España y su intolerancia se está viendo cada día. No hay semana que no demuestre cinco o seis veces que es un antidemócrata.
Santiago Abascal quiere, en cambio, mantener la España constitucional y cada día muestra más su sumisión a las leyes. Lo demás, es leyenda urbana.
Me parecería intolerable que se tratase de llevar a cabo un cordón sanitario sobre la izquierda ultra y la ultra ultra izquierda en la que se mueven estos partidos. Y eso que su extrema manera de pensar está súper demostrada. Me parecería antidemocrático. Pero, en cambio, los dirigentes de estos partidos (PSOE incluido) quieran hacérselo a Vox, calificándolo de ultra derecha sin aportar ni un solo dato a ese adjetivo extremo.
En Francia y Alemania (incluso, España) cuando se ha intentado esta figura política han fracasado. Y es que con los cordones sanitarios se está insultando al contribuyente. Se le está tomando como una persona infantil a la que hay que proteger de las ideas de un partido legal…
No fue, precisamente, gracias a cordones sanitarios sino todo lo contrario como se consiguió hacer la Transición y la llegada de la democracia a España… Con cordones sanitarios nunca se hubiese llegado a aquel consenso…
¿Por qué ahora la izquierda no quiere debatir con la derecha y prefiere aislarla? ¿Temen perder la batalla cultural?
Por eso me ha alegrado mucho que Isabel Díaz Ayuso se haya mostrado «absolutamente en contra de los cordones sanitarios» hacia otros partidos, en respuesta a la propuesta que ha realizado en este sentido el candidato del PSOE Ángel Gabilondo (qué pena das, Ángel) en relación con Vox.
Para la presidenta regional y candidata del PP a la reelección, «si hay partidos que no nos gustan, hay que debatir para que obtengan los mínimos votos; eso es lo que me pasa a mí con Unidas Podemos».
Estas declaraciones de Ayuso muestran su grandeza política y su capacidad de liderazgo ante la miseria política de una izquierda que ya no sabe qué hacer…
A cinco días del final de la campaña electoral, el clima de radicalización y enfrentamiento que se está viviendo ha sido provocado por Pablo Iglesias para intentar sobrevivir y al que se ha unido Mas Madrid y un desorientado Gabilondo al que pedirán que dimita nada más se consuma su fracaso. Incluso, me atrevería a decir que, viendo Sánchez el debacle del PSOE, está llevando a su candidato hasta el extremo para justificar su decapitación política.
Aunque es posible que le haga un favor. Ángel Gabilondo lleva demasiado tiempo dejando que le organicen la vida y le cambien el paso. Tanto que, en este momento, es irreconocible…
Juan Manuel Sánchez





