En el reino de la necedad y las mentiras parece que no hay lugar para el compromiso ni para los valores en nuestra política actual: Y en Pozuelo, el esperpento del Pregón de Fiestas

La verdadera historia de Pinocho, seguramente, nació alrededor de la política, en donde la palabra dada no existe, aunque la dicha, aún revirtiendo verdad.
Sabíamos que nuestro CumFraude presidencial no tenía rubor ninguno en pasar de no dormir, pensando en Podemos, a finalizar encamándose con los Virreyes de Galapagar, sueldo y cargos incluidos.
Pero superada la primera vez el rubor de la mentira, nada detiene al Presidente por De Prada, y mientras nuestra sociedad sufre por los casi tres mil quinientos suicidios anuales, el doble de los muertos en carretera en el año 2019 – para que fijemos la magnitud de la tragedia –, Él, se aflige y muestras sus condolencias públicas por uno: el del etarra en Martutene, a los miembros de Bildu, herederos políticos de la banda.
Y no paramos en este patio de monipodio nacional donde la “inteligente” Inés, la misma que no presentó, tras ganar las elecciones catalanas, programa de gobierno porque la aritmética, más allá de la lógica, no daba para ganar. Se consuela y da cobijo al pertinaz Pedro, a pesar de recordarles que “estaban con la ultraderecha en la Plaza de Colón”…
Del regeneracionismo de Pablo…, Casado, finalmente solo va a quedar que hubo un tiempo en que Cayetana hablaba alto y claro y cuando le recordaba al defensor venezolano que su padre fue terrorista, va la Batet y quiere borrarlas, no por inciertas, sino por ofensivas hacia el de la tarjeta SIM, encontrando, también, el apoyo de la derechita acomplejada.
El tema “telefónico” sigue dando juego a la financiación podemita y el “Vice” Pablo, tras el “éxito” de sus políticas en Galicia y Vascongadas, refrendadas por la ciudadanía en las urnas, al menos, respira satisfecho tras ajustar honorarios laborales a estatutos morados para poder disponer del “vil” dinero que les procura felicidad y hacienda en su “pisito” galapagueño.
Y, mientras, el apartheid Torradiano, anima a celebrar la diada y se consuela en que hay más infectados del virus de Wuhan, en Madrid que en Cataluña. Claro, cuando no se puede hablar de ciudadanos libres e iguales, es mejor mirar hacia la TV3 o hacia la Montserrat católica-civilista, procurando otras miserias, que las propias son ajenas a la arcadia feliz catalana.
Para llegar a esta nueva ensoñación, dizque real : “en el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Franquista o Nacional, han alcanzado las tropas Republicanas o Rojas sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado”. Han tenido que pasar ochenta y un años de nada para que gracias a la “desmemoria histórica” sepamos la realidad de lo acontecido, ya rehecho el relato histórico.
Nos salva vivir en Pozuelo de Alarcón: gobierno responsable, oposición constructiva y ciudadanía satisfecha.
Y siguiendo con nuestro Pozuelo y por ende en las Fiestas de nuestra Patrona local. Bendito pregón el de los Mingas, máxime ahora que ya sabemos que la acepción viene de la Pampa y, faltaría más, nada tiene que ver con irónicas definiciones erótico-festivas.
Hemos tardado, eso sí, cincuenta años en enterarnos y todo gracias a Susana a la que el PP proteja y cuide hasta que sea capaz de llevarla a empresas más acordes con la alta estima que de ella tiene su mentor murciano, al menos, mientras “la Kitchen” se lo permita.
Alejandre






