¿Y ahora qué, Ignacio Aguado?: El PP de Madrid está expectante ante la nueva estrategia política de C’s, tras su batacazo electoral en Madrid

Ciudadanos, en la circunscripción de Madrid, donde perdió casi once puntos y 480.000 votos.
Los resultados fueron tan negativos que han puesto al PP en prevengan. El PP y C’s están ligados en el Ayuntamiento de la capital y en la Comunidad madrileña, en coaliciones de Gobierno, que pueden verse perturbadas por las réplicas del terremoto del 10-N.
De la actitud que adopte a partir de ahora Ciudadanos, de la estrategia que siga a nivel nacional, puede depender que las relaciones de los ejecutivos bicolor en Madrid se estrechen o se tensen aún más.
Si la estrategia gira hacia el PSOE, como parecían apuntar algunos primeros mensajes y los tuits de dirigentes locales, la tensión crecerá; si optan por acercarse al PP, podrían reducirse las tiranteces, que han sido públicas.
En la dirección del PP recuerdan que, si desde el inicio de la legislatura hubo ciertos resquemores, éstos llegaron al cénit cuando Ciudadanos decidió apoyar la comisión de investigación sobre Avalmadrid, que apunta directamente a la presidenta autonómica.
Creen que durante estos meses de cohabitación, el líder de Ciudadanos y vicepresidente, Ignacio Aguado, ha mantenido la tensión por «querer estar en el foco» al mismo nivel que la presidenta, «algo que no ocurre y que debe de haber sido frustrante».
Ciudadanos ha luchado hasta ahora por mantener, en el Ejecutivo regional, su propio perfil, tanto en el tipo de nombramientos realizados –optando por profesionales más que por políticos– como en las propuestas y leyes que mueven en la Asamblea. Juntos, pero no revueltos, parecía decir su mensaje, especialmente cuando se trataba de abordar el espinoso asunto de Avalmadrid.
Pero respecto a qué puede suponer la caída de votos en las generales en el día a día del Gobierno de Madrid, tenían claro ayer que mantendrían su posición como hasta ahora: «Aquí no se va a romper nada».




