Vuelvo a escribir mi notita semanal con más ganas que nunca: Como diría Marta Sánchez, “Soy yo, la que sigue aquí. Soy yo. Te lo digo a ti”, Quislant. Y sigo aquí por Pozuelo. Merece la pena

Vuelvo al tajo. A mi notita semanal en El Correo de Pozuelo.
Y es que la semana pasada encendí el móvil cuando regresamos a casa y me entraron más de 300 mensajes y Whatssapp. De golpe.
“¡Vaya!”, pensé. Algo grave está pasando en Pozuelo.
Miré a Tobby y éste empezó a dar vueltas, síntomas de alegría y de volver a empezar.
El taller tenía cierto halo de tristeza y todas las noticias, informaciones y “seudo-comentarios” habían iluminado de nuevo el taller. Y Tobby estaba contento.
Debo reconocer que yo también me animé un poco.
Esto de que la Alcaldesa Quislant trajera el sábado a mi buena amiga Marta Sánchez, me animó un poquito. Y eso de verla desquiciada intentando quitarse de en medio a todo aquél que ella piensa que no es de su confianza, más aún. Me divierte y mucho.
Así que después de la tristeza de comprobar que mi pueblo va de mal en peor en el pregón del sábado, grité con más fuerza, si cabe, aquella de “Soy yo, la que sigue aquí. Soy yo. Te lo digo a ti”.
Sebastián y mi prima Paqui se reían. Y mis hijos no os quiero ni contar. Pensar que la señora Quislant, la peor alcaldesa que hemos tenido en Pozuelo, seguirá dando palos de ciego sin encontrarme ni saber quien o quienes delatan sus “dudosas” acciones, es motivo interesante para seguir.
Así que mi taller seguirá abierto. Todo por mi pueblo. Y al lado de mi Capi.
Esta alcaldesa impuesta por forasteros y que es más falsa que una moneda de madera, va a leer (ELLA o su “impuesto” marido en Pozuelo) lo que muchísimos pensamos. Sabemos. O intuimos.
La Oposición también va a leer la decepción que nos ha provocado a los pozueleros. Pero es evidente que mientras el parné valga lo que vale, todos tienen un precio.
Pero yo no. Y desde mi taller. Seguiré descubriendo esas cosas que se ocultan en grandes vuelos, con importantes compañías, cenas en La Finca o acuerdos vergonzosos opacos y sin perspectiva de conocer los motivos.
Creo que vamos a tener un curso político interesante en Pozuelo.
Para empezar está claro que la señora Alcaldesa está denostada políticamente tanto por la organización de su partido en Madrid, como en Pozuelo y, ¡lo que le faltaba!, por su querido Teo (así llama ella al Secretario general del PP). “Teo”. A quien ella le debe todo. A Teo y su “gran amiga” Isabel Borrego and company.
¿Dónde estuvieron los altos mandatarios peperos el día del pregón de nuestro pueblo? Con Quislant, ni uno. Pero es comprensible, al menos tienen dignidad.
Los buitres de la alcaldesa me acecharán y me criticarán pero no me importa. Lo que tienen que hacer es responder a estas preguntas:
¿Acaso la señora Quislant no ha sacado el peor resultado histórico del PP en Pozuelo?
¿Acaso no ha sido Quislant quien ha perdido la mayoría absoluta del PP en Pozuelo?
¿Acaso no ha sido Quislant quien ha obtenido los peores resultados de la zona noroeste?
Que respondan a esto sus buitres. Ya que ella mandará a alguien quien, previo pago del importe establecido, dirá lo que no se puede decir de ella.
Solo bondades y proyectos.
Dicen en el pueblo que a la señora Quislant empiezan a felicitarla por San Martín. (Lo mismo le tachan esta frase del resumen de prensa por si la entiende)
Pues eso.
Señora alcaldesa. Tararee conmigo. “Soy yo. La que sigue aquí. Soy yo. Te lo digo a ti. Mírame y dime qué es lo que ves”.
Yo, al menos, veo a una mujer maléfica, traidora con los suyos, incompetente, victimista y que oculta demasiados motivos que iremos descubriendo y nada altruistas, para “comprar” la alcaldía de Pozuelo.
Que empiecen a pasar los heridos de Quislant. Que no se callen. Que hablen. Que el pueblo se entere. Y que los de Génova, que no quisieron enterarse, se enteren.
Sira Q.






