A modo de resumen de unas fiestas patronales de Pozuelo, claro ejemplo de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Habrá que esperar a mayo y que las papeletas nos iluminen. Amén

En plena efervescencia nacional por la tesis ad hoc del presidente por Marca y tras pasar la prueba del algodón “Supremo” el candidato Casado -aún no se acabó la historia de tu master…- nos allegamos a un final de septiembre caluroso en lo climático y pendiente de elecciones en lo político. Veremos qué nos trasladan en los próximos días, pero emociones y dimisiones, seguro, seguro que habrá y mientras Cuelgamuros en la lontananza.
Nuestra villa, depuradora al margen, sigue convertida en un polvorín, políticamente hablando, en donde salvo Susana y Beatriz por el PP y Pablo por las filas moradas, dudo que el resto del gobierno y de la oposición, sepan dónde acabar. Y, ya se sabe, la duda lleva al desconcierto, éste a la inquietud y la misma al desamparo de no saber a qué palo agarrarse, para garantizar el futuro. Sin duda, malos tiempos para la lírica… en recuerdo de Golpes Bajos, tan apropiados al día a día político.
Pero mientras el futuro se acerca, desde la distancia de los días, con la calma que da la entrada otoñal, más estival que fresca, es un buen momento para echar la vista atrás y comentar lo ocurrido en nuestras Patronales.
El programa, como siempre, dedicado a los jóvenes de los ochenta, si me apuran, inicios de los noventa. Y, admitiendo que las fiestas son de todos ¡faltaría más! La única manera de hacerlas propias y que crezcan es comprometiendo a los de dieciséis en adelante, no con el botellón, sino con actividades y actuaciones con las que se identifiquen, las interioricen y las hagan propias, de ellos, para garantizar su futuro y crecimiento. Pero bueno dónde estén los de Danza Invisible que se quite, incluso, hasta el Guateque de la Década…., pelín casposo todo y demodé.
Como no saben que las Patronales son de toda la villa, salvo en el centro -Pozuelo pueblo- nadie se ha enterado de nada e incluso lo atractivo y cultural se esfumó entre tanta horterada.
Como el año pasado funcionó…, retornó el Bus Búho, este año tres días de gratis total: ¡Ay, Carmen Calvo, que daño has hecho con lo de que el dinero público no es de nadie!. Es una prueba más del despilfarro municipal y la oposición…tocando el violón.
A quién corresponda le recuerdo que están pendientes los datos del 2017 de este servicio a costa del contribuyente para mayor gloria de Susana y su equipo, del que no hay un solo dato de ocupación, satisfacción, funcionamiento y, por supuesto: coste y beneficio del mismo para el ciudadano (una pregunta fácil a la Sra. Tejero y al Sr. Ulecia: ¿cuántos ciudadanos dejaron su coche y se arrimaron al recinto ferial por mor del servicio gratuito ofrecido?).
Miren, me temo lo peor con el servicio porque si fuese tan positivo, díganme vds. el porqué, durante las fiestas del Carmen, en el Barrio de La Estación, no existe tal lanzadera… Imagino que como se les ocurrió el año pasado y visto el éxito del corte y pega en las tesis nacionales… se quedó y hubo que volverlo a incluir.
No estuvimos mal, un año más, en cuanto a paparotas y bebidas, buen ejemplo para jóvenes y no tan jóvenes que aprende de lo que ven y, por supuesto, …ven tanto. Les invito a desarrollar unas jornadas gastronómicas que trasladen las bondades culinarias de nuestros paisanos locales para ver de convertirlas en referencia de nuestra Comunidad y justificar el “ansia viva” de comer en la calle.
Eché de menos la paella, pero claro al estar nuestra alcaldesa por Asamblea, aún inmersa en su aventura caribeña, interpreto que el cambio horario imposibilitaba la disponibilidad de tiempo para el punto del arroz y el moreno del selfie…
Como ya está muy tocado, solo recordar por enésima vez el acaparamiento de actividades por las peñas (grupos de amigos con objetivos comunes…, que no de todos los pozueleros) que en esta ocasión “destacaron” saliéndose de madre en dos situaciones puntuales: el cortejo del jamón, entiendo que el Sr. Freud hablaría de un complejo insatisfecho de niñez o estado adulto que les llevó a los componentes de El Botijo y el 6 ½ a exteriorizarla, imagino que tras la represión de no haber podido satisfacer su degustación cuantas veces hubiesen querido (bien por economía, bien por salud, incluso por preceptos religiosos o por todos…). en aquellos años de mocedad. Y el escándalo de la plaza de toros, denunciado en estas páginas, con la salida de la misma en medio de la actuación. Dicen distintos partícipes e invitados, abochornados por lo que allí ocurría, que el alcohol inundaba el recinto…
Bueno, queridos miembros del gobierno municipal de Pozuelo, se veía venir y llegó y no hay más que ver el vídeo del paseíllo del jamón para ponderar la catadura de los unos –algunas las peñas- y de Vds. por permitir y apoyar, pero, como casi siempre: entre todos la mataron y ella sola se murió.
Por rizar el rizo, en este año, hasta las atracciones infantiles, tuvieron su riesgo destacando la de fuego y humo, en la plaza consistorial, que consiguió lo imposible: asustar a niños y padres con huida por parte de muchos. Si el objetivo era amedrentar, sin duda: prueba superada.
Como este es un país sin memoria, la crónica del año que viene será fácil: copia y pego y más de lo mismo, aunque un hecho podría cambiar todo… el olor a alquitrán que aún perdura en nuestras calles, como anticipo del aroma electoral que nos llega.
Habrá que esperar que mayo y las papeletas nos iluminen.
A. Nogueiro






