Durante ocho años, Doda de Miranda Neto, el marido de Athina Onassis, tuvo una doble vida

Aunque les separaban bastantes años -Doda nació en 1973 y Athina en 1985-, les unió durante más de una década el amor que ambos sentían por la hípica. Tras instalarse en Bélgica, se mudaron a Brasil en 2003; se casaron en 2005 y durante once años de matrimonio transitaron entre Bélgica, Brasil y Estados Unidos, además de viajar para competir en numerosos concursos de saltos por todo el mundo.
Con ellos residían Viviane, la hija de Doda fruto de una relación anterior con la guapa actriz Cibele Dorsa; y Fernando, el otro hijo de Cibele, de una relación anterior y que, tras el fallecimiento de sus padres, Doda adoptó. A esos niños Athina les cuidó con todo cariño, como una auténtica madre.
Todo terminó cuando Athina Onassis se enteró de una infidelidad cometida por el jinete brasileño en su casa de Florida (EE.UU.), tras el chivatazo de su personal de seguridad. Y, a día de hoy, los trámites sobre su separación y posterior demanda de divorcio se encuentran varados en un tribunal de Bélgica, país donde reside la heredera.
En los tribunales belgas se sabe que Doda exige dinero: no solo lo firmado en el acuerdo prematrimonial -un millón de dólares por año de matrimonio; en total y en euros, cerca de 9,5 millones-, sino también 320.000 euros al mes de manutención. Se dice que zanjaría el asunto con unos 100 millones, pero no parece que Athina esté dispuesta a darle algo más allá de lo estipulado en el convenio marital.
Además, con los documentos que prueban su infidelidad, no se excluye que los tribunales belgas lo tengan en cuenta. Del resto de las propiedades, inversiones y negocios en Bélgica, Holanda o Brasil, nada se sabe de momento. Tan solo, que Athina ya vendió la casa y la granja que la pareja tenía en Wellington (Florida), donde Doda la engañó cuando ella estaba en Europa. Fue el detonante de una crisis aún no resuelta y que a Doda Miranda le está costando el prestigio ganado tras años de éxitos deportivos.




