Fernando Verdasco, en bañador, pide matrimonio a Ana Boyer: ¿dónde llevaba el anillo?

Ana Boyer y Fernando Verdasco se casan y el anuncio de boda bien merece una portada elegante y minimalista, como esta pareja, que parece de diseño.

La petición de mano fue de película. Estaban ellos un día en bañador en la playa, como si nada, y de repente Fernando sacó un anillo que debía llevar escondido sabe Dios dónde (prefiero no ponerme en lo peor) y le pidió matrimonio a quien es su novia desde hace cuatro años. Sería un bañador con bolsillos.
Ésta es la primera parte de la exclusiva-paquete: ahora empieza la guerra entre Rosa Clará y Pronovias para vestir a la hija de Boyer y Preysler, regalarle el traje y darle una buena gratificación por lucirlo. Más tarde les veremos en paradisíaca luna de miel, rumores de embarazo, bautizo… El relevo de Preysler ya está en marcha.
La revista imagina a los felices novios celebrando la boda íntima que desean, entre Madrid o Catar, donde el tenista tiene una segunda residencia. Pero también habrá otras ofertas publicitarias de marcos incomparables, la exclusiva no ha hecho más que empezar.
Cuando empezó el romance de Ana y Verdasco cuentan que Isabel estaba horrorizada de emparentar con esa familia tan vulgar que vivía de cocinar cocido de garbanzos. Y es que la señora Verdasco y su marido son los propietarios del restaurante La Bola, especialista en los mejores garbanzos madrileños, en el barrio más castizo. Pero la muerte de Miguel Boyer unió a los Verdasco y a los Preysler-Iglesias-Falcó en el cementerio de La Almudena y la madre de Ana ya no habla de garbanzos sino de raquetas triunfadoras.





