¿Sería posible ahora una moción de censura?: La dimisión de Aguirre favorecerá los acuerdos de la oposición a Carmena en el Ayuntamiento de Madrid

La dimisión de Esperanza Aguirre ha propiciado el nombramiento de un nuevo portavoz del grupo municipal del PP. Un concejal más afín a Cristina Cifuentes, la presidenta regional del partido, es ahora quien dirige la formación. Su objetivo será pilotar una renovación interna, que algunos miembros del partido consideran que puede conllevar una relación más distendida con las otras fuerzas de oposición, según El País.
Si bien oficialmente tanto PSOE como Ciudadanos critican al PP por los casos de corrupción, algunos concejales ya reconocen que la salida de Aguirre puede facilitar entendimientos en el futuro.
“Cada voto con Aguirre era un sufrimiento”, reconocen algunos miembros del PSOE, que admiten que, de cara al futuro, tratar con un PP renovado “facilitaría” la búsqueda de algún tipo de entente, aunque solo parcial y en determinadas políticas. Esto significa admitir que pueden existir geometrías políticas diferentes de las actuales.
Begoña Villacís, portavoz de la formación, afirmó en una entrevista a EL PAÍS unos días antes de la dimisión de Aguirre su “disposición a gobernar con el PSOE y el PP, pero no con Aguirre, porque no representa la regeneración”.
La portavoz habló de tangentópolis (el escándalo de corrupción que sacudió la política italiana en los noventa) dentro de las filas populares, pero admitió poder llegar a acuerdos para modificar los equilibrios de poderes en el Ayuntamiento. “Aquella entrevista fue premonitora”, comentan desde la formación.
También en el PP ha empezado el debate sobre el efecto de la salida de Aguirre. “Siempre hay decisiones individuales que nadie controla, pero todos estamos viendo que los equilibrios pueden modificarse”, revela un miembro de la formación.
Otras fuentes asumen que con la salida de Aguirre el gobierno municipal ya no podrá escudarse en ser su cortafuegos. Y subrayan que el PSOE tendrá ahora más argumentos para desmarcarse de Ahora Madrid. Todos ya miran a las primarias socialistas de mayo como el próximo punto de inflexión para definir los equilibrios municipales.




