“Celtiberia Show”: La mascota del concejal Gerardo Sampedro, un artículo de “Calle Hospital”

Lo que no pase en Pozuelo no pasa en ninguna parte del mundo. Esta ciudad, en tiempo de Luis Carandell, sería candidata clara a ser incluida en el libro “Celtiberia Show”. Pasan cosas que pertenecen al esperpento nacional.
La última de la que se habla en nuestra Casa Consistorial es de cómo le colaron un perro en su jefatura policial al Sr. Concejal de Seguridad, Gerardo Sampedro. Como les cuento. Verdad verdadera.
Parece ser que el cánido se pasaba horas metido dentro de un aula del edificio sin que el pobre animal protestara una miaja siquiera. Chucho obediente y discreto. Por algo se dice que estos mamíferos son el mejor amigo del hombre y su dueño debió aleccionarlo bien.
Y así las cosas, el cuadrúpedo se ha pasado cerca de tres meses patrullando por dependencias municipales sin que la máxima autoridad policial de Pozuelo se percatara de su existencia. Y eso que se supone que el edificio goza del máximo nivel de seguridad. Estoy convencido de que, si en lugar de ser un perro educado hubiese sido un tigre, tampoco se hubiera dado cuenta hasta que se hubiese comido a dos docenas de policías municipales. Se supone que, entonces, los echaría en falta.
Como sería la cosa que, al ser preguntado en una reunión por este tema, el Sr. Sampedro se limitó a decir que no sabía nada al respecto. Nada. Ni lo olió.
Naturalmente la anécdota ha recorrido los bares y mentideros de la Plaza Mayor y aledaños como la pólvora.
Hasta el punto hay cachondeo que algunos funcionarios municipales se han preguntado, visto lo ocurrido, si sería posible llevar también alguna mascota a su puesto de trabajo. Un par de jilgueros, por ejemplo, darían un toque de alegría a la gris y monótona Área de Urbanismo…
“Calle Hospital”





