Sigue la guerra: Seis dirigentes errejonistas tachan de “error garrafal” el cese de José Manuel López y lo achacan a “repartos de poder entre familias”

Seis consejeros errejonistas de Podemos en Madrid han lanzado un último intento para salvar a José Manuel López como portavoz en la Asamblea después de que el Consejo Ciudadano Autonómico, de mayoría pablista, decidiese su sustitución por su número dos, Lorena Ruiz-Huerta. En una contundente carta hecha pública en Twitter y dirigida a los inscritos, los consejeros Eduardo Montero, Esperanza Montero, Pablo Padilla, Leticia Sánchez, Tania Sánchez y Eduardo Rubiño recuerdan que el consejo que aprobó el cese de López se realizó “con urgencia, sin explicación y sin aclaración del orden del día”.
En la misiva señalan que teniendo en cuenta que el afectado se enteró “de la decisión minutos antes de iniciarse el debate en el órgano autonómico”, esta “no está relacionada con el debate ni con objetivo político alguno, sino con acuerdos de reparto de poder entre familias”. “Esta es una práctica impropia de Podemos, que nos aleja de la realidad de las necesidades de los madrileños”, señalan.
Los errejonistas se refieren a las negociaciones que los anticapitalistas y los pablistas llevaron a cabo antes de aliarse en las primarias. Tal y como avanzó este periódico, una de las condiciones de los anticapi era que Ruiz-Huerta sustituyera a López, una decisión que se tomó en la víspera de Nochebuena en un consejo convocado de forma extraordinaria.
Los consejeros tildan la decisión de López de “error garrafal” ya que, según recuerdan, el 40% de los inscritos en Madrid apostaron en las primarias por la candidatura errejonista, liderada por José Manuel López. Los seis dirigente de Podemos recuerdan que desde que se produjeron las primarias, se han producido “ceses y desplazamientos” también en la ciudad de Madrid, y de la mano del secretario general, Jesús Montero. “Podemos debe abandonar la lógica de vencedores y vencidos”, aprecian.
Por ello, piden al grupo parlamentario de Podemos que reflexionen sobre “la forma, el fondo y el contexto de la decisión y actúen en conciencia”. Los consejeros tratan así de meter presión al grupo parlamentario, que debe aprobar o no mañana la destitución, algo que se da por sentado ya que los pablistas son mayoría en este grupo.
Hace dos semanas, el Consejo Ciudadano de Podemos puso ya las primeras piedras para la destitución de López, aprobando un reglamento para el grupo político. Este reglamento anulaba un acuerdo anterior, alcanzado en julio, y que blindaba a López, además de que hacía imprescindible que dos tercios del grupo político aprobaran cualquier sustitución de alguno de los portavoces. El nuevo reglamento rebaja esa cota a la mayoría simple.
Según fuentes del partido, la mayoría en el grupo es pablista, pero es muy ajustada, por sólo un miembro: 14 a 13.
Desde la nueva dirección se ha recordado en los últimos días que la votación de mañana no es vinculante, ya que el Consejo Ciudadano es el que tiene la última palabra. Aun así, admiten que sería un “problema” que el grupo rechazara destituir a López.





