Pedro J. Ramírez y Ágatha Ruiz de la Prada rompen después de 30 años y dos hijos en común

Pedro J. Ramírez y Ágatha Ruiz de la Prada han puesto fin a su relación después de 30 años y dos hijos en común. El periodista y la diseñadora se han separado, además, después de casarse en secreto a principios del pasado verano. En contra de lo que mucha gente cree, el actual director de El Español y la modista habían contraído matrimonio en junio por razones de conveniencia, para evitar problemas a la hora de que sus dos hijos hereden los títulos de su madre.
Durante las tres décadas que fueron pareja sentimental Pedro J. y Ágatha no quisieron formalizar su relación con el matrimonio, y se mantuvieron como pareja sentimental. Pero la voluntad de que los hijos de Ágatha puedan recibir los títulos de su madre sin ningún problema, habría llevado a Pedro J. Ramírez y a la diseñadora a convertir su vínculo en unión matrimonial. Si no hubieran estado casados, Tristán y Cósima -nacidos de su relación con Ramírez- podrían igualmente ostentar en su día los títulos de su madre, al ser ambos hijos de sangre de Ágatha; pero al perecer en algún caso ha habido problemas y el periodista y la diseñadora optaron por pasar por el juzgado para evitar papeleos y curarse en salud. Ágatha pudo conservar sus títulos nobiliarios tras muchas luchas. “No me hablo con mis tíos por este motivo”, ha declarado la diseñadora en alguna ocasión.
Ágatha es la XII marquesa de Castelldosríus, Grande de España, y también XXIX baronesa de Santa Pau, títulos que la aristócrata, empresaria y diseñadora trasmitirá a sus hijos con toda probabilidad. Por cierto que, aunque se ha mantenido en secreto, Pedro J. Ramírez ha sido barón y marqués consorte, al haber estado casado formalmente con la madre de sus dos hijos menores apenas unos meses. Eso sí, el ex director de El Mundo ha sido un marqués efímero porque ahora, al divorciarse, pierde el privilegio.
La razón de la separación de Pedro J. y Ágatha es la aparición de una tercera persona, según confirman a Informalia fuentes de toda solvencia. Se trata de una mujer que al parecer ha cautivado al periodista que, a sus 65 años, inicia una nueva etapa también en lo sentimental.






