Chiquetete sienta a Raquel Bollo en el banquillo y le pide dos años de cárcel por injurias

El próximo 17 de noviembre, Antonio Cortés Pantoja, más conocido como Chiquetete, y Raquel Bollo, se verán las caras en el Juzgado de lo Penal número 11 de Madrid. La colaboradora de Mediaset acude en calidad de procesada “por calumnias continuadas con publicidad y recompensa”. El cantante flamenco, quien se querelló contra su ex mujer, asiste en calidad de testigo.
El fiscal solicita para Raquel Bollo dos años de prisión y dos años de inhabilitación, con lo cual de ser efectiva la condena, no podrá aparecer en medios audiovisuales o en la prensa rosa donde suele dar entrevistas y reportajes. Además de Raquel Bollo, la querella se extiende a la productora La Fábrica de la Tele y a Mediaset. La fianza exigida para todos ellos ha sido de 700.000 Euros, que ya han sido depositados en sede judicial.
Después de cuatro largos años de instrucción y una causa que ocupa dos mil folios, llega la hora del juicio público, con Raquel y Chiquetete en la sala, después de mucho tiempo sin verse personalmente.
Todo empezó en noviembre de 1.998 cuando Raquel Bollo aseguró en un plató de televisión que había sufrido un aborto, producido por la paliza y las patadas en el vientre propinadas por Antonio Cortés, su marido. Una denuncia que siguió repitiendo públicamente en más ocasiones, lo que provocó la querella de Chiquetete. En estos cuatro años, el tribunal desestimó la mayor parte de los recursos de Bollo y sus abogados, y ha considerado que “hay indicios de que Raquel Bollo faltara a la verdad” y podría haber incurrido en un delito penal.
Parece demostrado que Raquel Bollo sufrió un aborto por aquellas fechas y fue atendida en un hospital, donde se consideró que la interrupción de ese embarazo había sido sido una hemorragia común. El Hospital no hizo ningún informe de que el origen del aborto era violencia. De haber sido así, debería haber quedado constancia en un informe, y el propio centro hospitalario debería haber denunciado de inmediato los hechos ante el juez de guardia. Pero no existe ni existió tal informe, lo que ha llevado al tribunal a considerar que Bollo podría haber faltado a la verdad. Los jueces tienen la última palabra. Por supuesto, la postura de ella es la contraria.






