Preocupación en el PP de Madrid por la guerra Adrados-Quislant en Pozuelo, cuando está a punto de empezar una campaña electoral con la ciudad como objetivo prioritario para algunos partidos

Me cuentan, en Madrid, que Pozuelo de Alarcón, por primera vez en la historia electoral de la democracia, ha pasado a ser objetivo prioritario de algunos partidos en estas elecciones generales. Lo nunca visto.
Me dicen que, tanto Ciudadanos como Vox, están poniendo mucho énfasis en buscarse un sitio entre los votantes pozueleros. Ciudadanos para que el PP no recupere a los votantes que le abandonaron y votaron por los de Albert Rivera y Vox porque quiere arañar los votos que siempre creyeron suyos.
De hecho, el día 11, Albert Rivera viene a Pozuelo y se observa cierta actividad en Vox Pozuelo.
El caso es que, también para el PP, Pozuelo se ha convertido en objetivo preferente. Saben que los votantes pozueleros, en elecciones generales, son bastante fieles al Partido Popular pero, en la primera planta de Génova, están muy preocupados porque, esta vez, no sea así debido a las luchas internas por la presidencia de la Agrupación entre Paloma Adrados y Susana Pérez Quislant.
Luchas más propias de ambiciones personales que políticas y que están debilitando al partido. Y eso no puede ser.
Los últimos fallos provocados en la precampaña por errores infantiles les dan la razón.
Hay quien dice que el Partido Popular de Pozuelo está volviendo a los tiempos de Pepe Martín Crespo en los que se ganaba con la gorra pero en los que el partido era una caricatura que apenas convocaba a militantes para arrimar el hombro. Y eso no es asumible en estos tiempo.
¿Recibirán Paloma y Susana algún toque para que dejen de comportarse como dos niñas ‘tontas’ que no se hablan en el recreo y dividen a las amigas?
¿O estas dos políticas de la vieja guardia pepera mantendrán un mínimo de sentido común para darse cuenta de que Pozuelo ya no es un capricho del PP y que tiene mucho que decir en esta generales?
Seguiremos informando…
La Piraña del Meaques






