Es absolutamente necesario que el Gobierno de la señora Quislant aborde, a partir de septiembre, la reforma del Reglamento del Pleno

(15-07-15) Los Grupos Parlamentarios de la Asamblea de Madrid han decidido reformar el Reglamento de la Cámara. Dicen que para hacerla más flexible, dinámica y cercana y conseguir que sea un lugar de debate y decisión ya que el actual Reglamento no responde a la diversidad de la actual Asamblea.
En Pozuelo de Alarcón, por ahora, ni se ha pensado en ello y el Gobierno debería empezar a pensar en ello. El Reglamento del Pleno necesita una reforma en profundidad porque se ha quedado antiguo.
Este debate ya se planteó en este diario hace bastantes meses pero, en aquel momento, la alcaldesa Olvidable no tenía ninguna intención. La soberbia de las mayorías absolutas formaba parte de su manera de actuar. Y eso que yo le dije que las reformas políticas había que hacerlas, precisamente, desde las mayorías absolutas. Pero eso no se enseña en las escuelas de verano de las nuevas generaciones. Para el PP, y para la mayoría de los partidos políticos, las mayorías absolutas no se han hecho para la reforma sino para la gestión por aplastamiento.
Yo le dije, entonces, que eso era peligroso, políticamente hablando, porque las mayorías absolutas se pierden y hay que adelantarse a esas circunstancias. Pero a la señora Adrados eso le importaba un comino. A mí plin, yo duermo en pikolin.
En la Asamblea de Madrid ocurría lo mismo. Pero, insisto, el PP no es un partido reformista y sólo reforma cuando no tiene más remedio. A las pruebas de la acción política de Mariano Rajoy me remito.
Al final, el PP perdió la mayoría absoluta en esa Asamblea y en Pozuelo estuvo dos horas al borde del precipicio. Al final, en la Asamblea, va a tener que reformar el reglamento de la cámara obligado y, en Pozuelo, la señora Quislant debería empezar a pensar en hacerlo para que, dentro de cuatro años, no se vea en esas mismas circunstancias y pierda el control sobre esa reforma que puede tener ahora desde la mayoría absoluta. El PP de la Asamblea de Madrid tendrá que tragar con la reforma que le hagan.
Digo todo esto, al margen del uso y abuso, que se está haciendo, en la actualidad, del Reglamento del Pleno a mayor gloria de la propia secretaria del Pleno, que también, (hoy hay otro Pleno) yo de lo que hablo es de la reforma del Pleno del Ayuntamiento de Pozuelo para hacerlo más flexible, dinámico y cercano y conseguir, como se dice en la Asamblea, que sea un lugar de debate y decisión ya que el actual Reglamento no responde a la diversidad política actual.
Y hablo totalmente en serio. Creo que es un debate que el PP de Pozuelo debe abordar a partir de septiembre y sin dilación.
Debate, dicho sea de paso, sobre el que volveremos a hablar porque es absolutamente necesario que se replantee su estructura política. El Pleno actual no es un foro de discusión política ni de control político del Gobierno sino más bien lo contrario. En el Reglamento actual, redactado para dos partidos, no es adecuado a las circunstancias políticas actuales. Se ha quedado antiguo y hay que reformarlo. La reforma, señora Quislant, es el gran arma de la política de los Gobiernos pero, en España, no se lleva cuando se debería llevar.
Y, en el Pleno del Ayuntamiento de Pozuelo, hay que reformar las mociones, y las preguntas orales, y las preguntas escritas, y las funciones de la junta de portavoces y la propia dinámica de intervención de la oposición en el Pleno.
Y el PP no debe temer esa reforma. Entre otras cosas, porque sigue manteniendo su mayoría absoluta. Pero debería favorecer la regeneración democrática de la política pozuelera. No debe seguir gobernando por aplastamiento. Le costará caro si lo sigue haciendo.
El Capitán Possuelo






