La concejala Paloma Lorenzo Murillo, según su firma

(03-03-15) Nos encontramos, nuevamente, con una firma de trabajo semilegible, determinando de nuevo que, quizás, su autora no quiera mostrar sus facetas más personales en el ambiente laboral.
También puede ser, como ocurre en todos estos casos, que se trate de una tendencia a la simplificación y una cierta impaciencia al querer alcanzar sus objetivos. Y es que, en principio, en esta firma se observa que la concejala Paloma Lorenzo Murillo omite su nombre, cómo no queriendo, no sabemos si por timidez, por no querer mostrarse como es o por simplificación.
Es muy significativo, además, que presente el primer apellido con sólo la inicial. Lo que sí parece que escribe completo es el segundo apellido, por lo que se vincula con todo lo relacionado con esta figura que resalta en ese segundo apellido. Este tipo de firma es una indicación que le da gran importancia a todo lo relacionado con la madre y lo materno.
Las letras que utiliza son altas, lo que determinaría que tiene un buen concepto de sí misma, teniendo también potenciado el idealismo y el orgullo personal. Es una persona que canaliza su energía de una manera estable, con pensamientos basados en la razón pero dando importancia al mundo de las ideas. Observamos que, en la firma hay creatividad y un punto de orgullo.
También es fácil de observar que en la firma dominan las curvas, lo que representa sociabilidad y, desde luego, una clara que tendencia a la sensualidad y a la pereza. Sin embargo, los trazos en forma de guirnaldas determinarían que Paloma muestra una clara observación de las normas sociales y de los convencionalismos.
Por otra parte, se observa una firma armónica, sin tensiones, hecha de una manera fluida, siendo señal de tranquilidad y espontaneidad.
Vemos, curiosamente, que las letras son verticales, lo que quiere decir es que la concejala tiene un control importante sobre lo afectivo, tendiendo a racionalizar los sentimientos. También es bastante horizontal por lo que estaríamos ante una persona que se adapta a la realidad. Sus objetivos son los que sabe que puede conseguir y, mientras tanto, soporta las presiones ambientales. La señora Lorenzo se enfrenta a los problemas de una manera práctica.
Por último, vemos que la rúbrica, es un trazo que hace por encima de la firma, invadiendo el terreno de ésta. Y eso nos llama la atención ya que puede entenderse que la persona de alguna manera se tacha a sí misma, quizás porque haya aspectos en ella que no le terminan de convencer y le gustaría cambiarlos.
Colectivo Radiónica







