No hace falta ser favorito para ganar un Mundial de Baloncesto: Lo ha demostrado la selección de España a base de técnica, poderío, potencia y lo que hay que poner

Trece años después la Selección Española de Baloncesto hace historia ganando su segundo mundial ante Argentina, en Pekín. En el mismo escenario que consiguiera la medalla de plata de los Juegos Olímpicos frente a Estados Unidos.
Sin ser unos de los equipos favoritos con bajas como las de Pau Gasol, Mirotic, Ibaka y el Chacho Rodriguez, la Selección Española de Baloncesto ha ganado sus ocho partidos del Mundial de Pekín con Ricky Rubio nombrado MVP del torneo.
Asia nos va bien. Aquí se han conseguido los dos títulos mundiales. El otro fue en Japón en el año 2006.
España ha jugado un torneo perfecto con una riqueza táctica, exhibida en cada partido cuyo responsable es Sergio Scariolo. El técnico italiano ha cambiado el sistema de juego de un equipo que ha llevado a Pekín siete debutantes.
De los veteranos, Ricky Rubio “el mago del Masnou” debutó hace 14 años en la ACB y ya ha llegado al Olimpo de los dioses del Deporte.
Marc Gasol, éste año acumula los dos títulos más importantes del baloncesto. El anillo de la NBA y el Oro del Mundial de Pekín.
Pero es que también están los Rudy, Llull, Claver… Y los dos Hernangómez que han llegado para quedarse.
España toma el testigo del humillado Team USA del que muchas de sus rutilantes estrellas de la NBA renunciaron a ganar un mundial de baloncesto como si fuera un torneo de segundo orden.
En el Mundial de Baloncesto de Pekín hemos visto el talento de Italia, el poderío de Serbia y la potencia de Australia. Pero España, además de todo eso, le ha echado cojones.
José Antonio Rosa





