La alcaldesa Quislant, obsesionada con la Presidencia de la Agrupación del PP de Pozuelo, está afiliando a gente para intentar asegurarse la elección

Con todo el pescado vendido en el Congreso Nacional del PP y todo prácticamente también vendido en el Congreso Regional, la gran batalla político-pepera se va a dar en la Agrupación de este partido en Pozuelo. Ya se está dando, como venimos anunciando desde hace tiempo en El Correo.
Ya se habla en todos los pasillos del Ayuntamiento de la ciudad, en los bares y cafeterías cercanas a la Plaza Mayor y en los círculos de conspiradores, que cada día que pasa son más, de números, posibilidades, especulaciones y alianzas.
Lo último que me cuentan es que la Alcaldesa Quislant está dedicada, a tiempo parcial, a afiliar a pozueleros y no pozueleros al PP para que la voten en las elecciones a la Presidencia de la Agrupación de la Vía Dos Castillas. (Los contribuyentes de esta ciudad también están sufragando ese tiempo parcial).
Cuando me hablan de los no pozueleros se refieren a los concejales forasteros que aún no están afiliados al partido en Pozuelo. Tienen que trasladar de Agrupación su filiación.
El caso es que la señora alcaldesa, viendo que se le escapa, irremisiblemente, la candidatura a la alcaldía de esta ciudad, vive obsesionada con lograr la Presidencia del PP y tener, con ella, poder territorial para negociar su futuro cuando llegue la ocasión.
Hay nervios y desazón en la segunda planta del viejo convento. Cuentan y no paran. La desazón es reciente, por cierto. La Gestora la ha dejado colgando de la brocha en el Congreso Regional y me dicen que la alcaldesa está triste. Como la princesa.
Me dicen ‘sottovoce’ también que ya se están formado alianzas preelectorales. Algunas contra natura y de las que hablaré pronto cuando tenga datos fehacientes.
Me soplan, sin embargo, que los votos están bailando mucho y que no está claro que los afiliados por Quislant la vayan a votar. Pero ella sigue. La alcaldesa ha echado sus cuentas y sale Presidenta. Piensa que hay mucho votante clientelar en el Ayuntamiento y que pueden tener consecuencias si no la votan a ella… El problema es que el voto es secreto.
En fin, que Pozuelo empieza a ser un divertido zoco electoral pepero.
Seguiremos informando…
La Piraña del Meaques





