La ministra Mónica García, desesperada por su penosa situación política, convoca hoy a las CCAA para colar el aborto en campaña de forma urgente y Madrid avisa de que no acudirá

La ministra de Sanidad, Mónica García, convocó a las comunidades autónomas a un pleno extraordinario del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud para este martes, 14 de octubre, con un único punto en el orden del día: el proyecto de real decreto que regula la información previa al consentimiento en la interrupción voluntaria del embarazo y el comité clínico que interviene en los abortos por causas médicas.
Una convocatoria que la Comunidad de Madrid considera injustificada por su urgencia y que interpreta como un intento de supeditar el funcionamiento de este órgano a los calendarios políticos y electorales.
La consejera de Sanidad madrileña, Fátima Matute, trasladó este martes por carta a la ministra su rechazo a la forma en que se ha organizado la reunión y solicitó formalmente que se desconvoque para que los asuntos se aborden en una sesión ordinaria, con tiempo suficiente para su preparación. En caso de que el Ministerio mantenga la cita en las condiciones actuales, Matute advirtió de que no participará en el encuentro.
En su escrito, fechado este martes13 de octubre, la responsable de la Sanidad madrileña denunció que la sucesión de convocatorias y desconvocatorias del Consejo Interterritorial, los cambios en el orden del día y la fijación de fechas sin margen suficiente están deteriorando las condiciones de “seriedad y respeto institucional” que exige este órgano.
Matute recordó que los plenos extraordinarios deben reservarse para aquellos asuntos que, por su urgencia, no puedan esperar. Sin embargo, sostuvo que no aprecia esa necesidad en el orden del día previsto para el martes. A su juicio, la reiteración de estos cambios transmite “la impresión de que se está subordinando el funcionamiento del Consejo a calendarios políticos y electorales apresurados”.
Por ello, la consejera pidió expresamente a Mónica García que retire la convocatoria y traslade el debate a una reunión ordinaria. Si la ministra decide seguir adelante, Madrid se ausentará, aunque Matute quiso dejar constancia de que la decisión responde a la forma en que se ha organizado la sesión.
El pleno extraordinario tiene un único asunto: el proyecto de real decreto por el que se regula la información previa al consentimiento en la interrupción voluntaria del embarazo y el comité clínico que interviene en los supuestos de aborto por causas médicas. La inclusión exclusiva de esta materia en una reunión extraordinaria es el motivo por el que el Gobierno regional cuestiona la necesidad de celebrar la cita con carácter urgente.
La decisión de Madrid abre un nuevo frente entre el departamento de Mónica García y el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso, que viene manteniendo una posición de confrontación política con el Gobierno de Pedro Sánchez, también con el aborto. En esta ocasión, el choque se centra en la oportunidad y las formas elegidas por el Ministerio para abordar la regulación del aborto en plena precampaña política.
Matute concluyó su carta con una petición clara: que la reunión prevista para el día 14 sea desconvocada y que el asunto se trate en una convocatoria ordinaria, evitando que la urgencia de un pleno extraordinario condicione la preparación de las comunidades autónomas.





