La ministra Mónica García se queda sola: Las autonomías le niegan su apoyo, que ya carece, además, del respaldo de los médicos y los sindicatos. Es “caballo de Troya en Sanidad”

Todas las comunidades autónomas sin excepción le han leído a la ministra de Sanidad al inicio del Consejo Interterritorial de Salud celebrado este miércoles el acuerdo que alcanzaron tras reunirse ayer por la tarde en un encuentro previo programado para aunar posturas y, con ello, darán por terminada su intervención en la reunión, que “no el desarrollo de Consejo”, que siguió adelante con la exposición de Mónica García.
En el acuerdo al que ha tenido acceso Libertad Digital y que han registrado esta misma mañana en el Ministerio, sellado por todas las comunidades, menos Cataluña, cuya consejera se encuentra de baja, los responsables autonómicos le urgen a “reabrir con urgencia un proceso de diálogo real, efectivo y constructivo” sobre el Estatuto Marco, “cuya aprobación, modificación y desarrollo corresponde en exclusiva” a Sanidad.
Ha sido su contenido y tramitación el que ha motivado la histórica huelga de médicos, que encara la semana próxima la quinta convocatoria del año, pero son las comunidades las que están “asumiendo las consecuencias asistenciales y organizativas derivadas de un conflicto” que excede de sus competencias y que no se ha cerrado con su aprobación en el Consejo de Ministros, que se hizo además sin el consenso de los médicos.
Un conflicto que, asimismo, se produce en un contexto “especialmente exigente para el sistema sanitario”, marcado por un déficit estructural de profesionales, el aumento de las jubilaciones, la cronificación de enfermedades y el envejecimiento de la población. Por todo ello, emplazan al Ministerio de Sanidad a impulsar, “con carácter inmediato”, medidas estructurales y sostenidas en el tiempo que “permitan afrontar este reto”.
Pero ningún acuerdo ha sido posible. “Se ha perdido una oportunidad” para avanzar en la resolución del conflicto, ha lamentado después el consejero vasco del ramo, Alberto Martínez, que ha ejercido de portavoz. Martínez ha asegurado que las autonomías han acudido al encuentro “unidas” para defender a los pacientes, los profesionales del Sistema Nacional de Salud y que lo han hecho con la voluntad de trabajar para resolver los problemas que están sufriendo los ciudadanos.
“Problemas -ha dicho- generados por un Ministerio de Sanidad que no ha sabido llegar a un acuerdo para reformar el Estatuto Marco, lo cual es una responsabilidad”. Pero, la reunión no ha servido para acercar posiciones, y Martínez ha rechazado que la posición común expresada por las comunidades responda a “diferencias partidistas”, ya que los gobiernos autonómicos, a su juicio, han actuado con un objetivo compartido de proteger a pacientes y profesionales sanitarios. “La ministra nuevamente no ha escuchado y no cuenta con el apoyo ni de los profesionales, ni de los sindicatos ni de las comunidades autónomas”.
También la consejera madrileña ha atendido a la prensa. “La ministra se ha quedado sola y está sola”, ha dicho tajante Fátima Matute. “Ya no tiene el apoyo ni de los profesionales ni de los sindicatos, ni de las comunidades autónomas, que estamos todas aquí unidas porque esto no va de color político” sino de “preservar nuestro mayor tesoro que es el Sistema Nacional de Salud”, ha subrayado. Pero “aquí dentro hay un caballo de Troya que se llama Mónica García y que está reventando un sistema”, advirtió.
Durante la reunión, la ministra de Sanidad ha defendido que el Gobierno ya ha incorporado al anteproyecto todas las reivindicaciones de los médicos que corresponden al ámbito estatal y ha pedido a las autonomías que se comprometieran con aquellas demandas que dependen de sus competencias, especialmente las relacionadas con las guardias, la jornada laboral y determinados aspectos retributivos.






