Tejero, incapaz de resolver un simple problema municipal, manda tomar Humera por la policía municipal (y presencia de Juan Téllez) pero no consiguió parar ni el botellón y ni el desmadre

No hay día que la alcaldesa Tejero no demuestre su incapacidad política.
Ella cree que los simples problemas municipales se resuelven con medias policiales, como en el libro “1984” de George Orwell.
Quiere gobernar ejerciendo un control absoluto sobre la vecindad mediante un aparato policial hipervigilante y represivo y demostrando, de paso, que carece de los principios básicos de la política municipal que están basados en la cercanía con los vecinos y no con su dominación a la fuerza…
Está bien que utilice la policía municipal pero no para controlarlo todo como si de un municipio policial se tratase. Pagan justos por pecadores.
Esto es Pozuelo de Alarcón y no todo lo puede controlar porque se está cargando la propia filosofía de vida de sus vecinos…
Y la prueba está en lo que ha pasado este fin de semana en el Recinto Ferial y lo que ha pasado en Húmera.
Y es que, a los ruidos y suciedad en los aledaños de la Avenida de Europa que produjo el caprichoso Recinto Ferial de Tejero pese a sus brutales medidas policiales, se han unido también los ruidos y la suciedad del barrio de Húmera.
Humera volvió a vivir un fin de semana especialmente complicado como consecuencia del botellón y del descontrol nocturno.
Incluso, les llegaba la música de dicho Recinto Ferial.
Lo que no deja de ser también mala suerte.
Llovía sobre mojado.
En Húmera, una notable presencia de la Policía Municipal y pese a que los agentes se emplearon a fondo para intentar contener la situación, llegando a precintar por completo el parque situado justo enfrente de la inefable discoteca local para que no entrasen ni siquiera los vecinos, no obtuvo los resultados buscados.
Humera cercada.
Abro paréntesis. Es importante señalar la progresiva apropiación del espacio público que realiza la discoteca del barrio, cuyos responsables llegaron a instalar iluminación en un árbol del parque municipal precintado, actuando como si las zonas verdes del pueblo formaran parte de sus propias instalaciones privadas. Cierro paréntesis.
Pero las medidas policiales resultaron insuficientes y el desmadre terminó por imponerse de nuevo en las calles…
A la 1:20 horas de la madrugada, curiosamente, hizo acto de presencia en la zona Juan Téllez, Coordinador General y de facto Jefe de Gabinete de Alcaldía, demostrando la inseguridad política de la alcaldesa Tejero…
Téllez acudió para supervisar sobre el terreno el operativo desplegado por la policía municipal.
Se temía lo peor y quería justificarse.
En su conversación con varias vecinas de Húmera, el responsable municipal argumentó las limitaciones del dispositivo explicando que desde el Ayuntamiento se estaba realizando un esfuerzo extraordinario para mantener la cobertura policial esa noche, dado el gran número de recursos asignados simultáneamente al dispositivo de las fiestas patronales.
Y, lógicamente, demostrando una vez más, que Tejero solo entiende la política municipal desde la represión, nunca desde el diálogo.
Sin embargo, los testimonios recogidos en el barrio reflejan la estupefacción y el malestar vecinal ante situaciones surrealistas vividas durante la noche.
Resultó especialmente llamativa la pasividad percibida con el consumo en la calle.
Ante el paso constante de jóvenes cargados con bolsas llenas de bebidas alcohólicas frente a los propios agentes, la respuesta oficial transmitida a los vecinos fue que no se podía actuar ni decomisar el alcohol mientras no estuvieran consumiendo explícitamente en la vía pública.
Los jóvenes lo resolvieron haciendo un botellón en pequeños grupos para no llamar la atención…
Pero lo hicieron…



Y creo que, aunque fueran a poquitos, beber en la calle está prohibido, ¿o en Húmero no?
Manolo Pérez





