Resuelto el enigma de la gran concejalía de “Embellecimiento”: Tejero, en un alarde de pijoterismo de brocha gorda, se va a gastar más de 340.000 € para embellecer varios túneles

Andaba yo con la mosca detrás de la oreja.
No me cuadraba lo del punto número 3 (“Aprobación del expediente para la contratación de creación, diseño y ejecución de intervenciones artísticas murales temáticas expte. 2026/nsin/011”) de la Junta de Gobierno del día 12 de agosto.
Olía a gansada.
Y ayer mismo, en la Junta del 26 de agosto, repetí mis dudas sobre el tema ya que en su punto 6 se adjudicaba ese “contrato de creación, diseño y ejecución de intervenciones artísticas murales temáticas, Expte. 2026/NSIN/011”.
Dentro de ocho días sabremos a quién…
Qué peligro, madre, tiene en enunciado…
Y claro, cuando he visto que se había publicado el Acta de aquella JGL de 12 de agosto, he ido a ver de qué iba la cosa…
Y ya he resuelto el gran enigma del Gobierno pepero de la alcaldesa Paloma Tejero.
Ya está.
Tras años especulando sobre qué significación política tenía el hecho de bautizar una concejalía de “Embellecimiento” (más allá de aportar un toque sofisticado de unas políticas cursis al organigrama del Gobierno del Viejo Convento), por fin lo he sabido…
Puf… Qué descanso, oiga…
Y es que, como la utópica política faraónica de transformación de la ciudad ha fracasado y la ocurrencia de los jardines verticales de 10 millones de euros pasó a mejor vida, nuestras pijas forasteras han encontrado una solución mucho más práctica para ejecutar parte del presupuesto de 211 millones de euros (a costa de sangrar los bolsillos de los vecinos)….
Y, agárrense, porque la solución es de brocha gorda y espray, eso sí, de autor.
Y todo gracias a un bonito contrato de 340.419,20 euros (IVA incluido) que nuestras modernitas irresponsables han destinado a la «creación, diseño y ejecución de murales artísticos temáticos».
El objetivo no es otro que alicatar de “arte” los fríos paredones del paso inferior de la M-40 en la Cañada de las Carreras, el puente de la carretera de Carabanchel a Aravaca y los pasos subterráneos de la M-502…
Viva el vino y la tontería…
Aunque lo verdaderamente sublime del expediente no son las ubicaciones (siempre tan propensas al sobrealiento poético de quien pasa a 90 kilómetros por hora), sino la fórmula jurídica elegida.
Se trata de un procedimiento negociado sin publicidad por razones artísticas.
Traducido al cristiano, se invita a un único creador, cuyo nombre se custodia con el celo de un secreto de Estado (espero que lo sepamos la semana que viene), bajo la premisa de que su talento es tan singular e insustituible que ningún otro mortal sobre la Tierra podría pintar un muro en el Gran Pozuelo de Alarcón.
Nos achicharran a impuestos, baten récords de recaudación y, a la hora de gestionar, la máxima innovación urbana del equipo de gobierno consiste en encargar a dedo una intervención pictórica en unos túneles.
Eso sí, con nombres pomposos y estética de catálogo de diseño.
Ellas quieren dejar su sello en la ciudad cueste lo que cueste. Incapaces de otra cosa, chorradas…
Todavía no sabemos qué se va a pintar en el hormigón.
¿Bodegones al óleo?
¿Líneas abstractas en tonos pastel a juego con la moqueta municipal?
¿Las caras de Tejero, Picazo y Molares (con Félix mirando) en plan “Monte Rushmore” pozuelero y que queden ahí para la eternidad?
No lo sé.
Aquí lo importante es que el pijoterismo oficial ya tiene su gran obra pública.
La madre que me parió…
Mientras el mantenimiento diario del municipio (polideportivos hechos una pena, incluidos) sigue requiriendo atención urgente en lo más básico, la prioridad del «Embellecimiento» para Tejero y sus “chicas pijas” es gastarse más de 50 millones de las antiguas pesetas en decorar túneles por los que la gente pasa cruzando los dedos para no pillar atasco.
Un auténtico monumento al postureo institucional pagado, como siempre, del bolsillo de los vecinos.
En fin, Paulita…
Ya lo dijo la Sibila, la que nace pija no espabila…
Manolo Pérez






